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viernes, 21 de diciembre de 2018

Una predicación inolvidable

Fue una predicación inolvidable. La trajo mi pequeña, Viria Ríos de la Cruz. Tuvo lugar en el Templo "Palabras de Vida" en Santa Amalia, La Habana, viernes 18 de julio de 2014, 9:00 PM., bajo nuestro pastorado. "Sé fiel hasta la muerte", Apocalipsis 2:10. En el teclado la Dra. Elízabeth Ríos de la Cruz. Fue un culto de jóvenes. Inolvidable.

Para verlo y oírlo haz click en: https://youtu.be/O4om98lAzx0
Le será bendición.

martes, 18 de diciembre de 2018

Memorias del primer congreso de educadores cristianos de las Asambleas de Dios de Cuba

TEMPLO “VOZ DE JÚBILO”. CIEGO DE ÁVILA.
MARTES 1 AL JUEVES 3 DE JULIO DE 2008

CRÓNICAS

Nunca brilló más el sol, ni fueron más verdes las palmas, o más claras las mañanas. El dinámico mover de la gente en torno al templo, la llegada de delegados, el despliegue de banderolas, cual arreboles enamorados del viento, todo anunciaba un esperado suceder: era el Primer Congreso.
El genio organizativo del Rev. David N. Zamora Montero, presidente nacional de la comisión de educación cristiana, vicetesorero general y pastor del Templo “Rehobot”, en El Rosario, Ciudad Habana, desde el día anterior, 30 de junio, se encontraba proyectado en todas las direcciones naturales de la resonante actividad: programa, inscripción, hospedaje, alimentación; las garantías del egregio acontecer recabaron toda la energía de un mar revuelto que, en rompimiento de olas, nos devuelve la espuma refrescante en que fenece su titánico mover.
La luz tenue que doró el pétalo de un lirio anunció el crepúsculo del día primero. Cerca de las 8.00 p.m. todos los educadores de Cuba se dieron cita. Atestado el templo, el pastor Zamora oró. Había comenzado el congreso. El grupo de alabanza local nos elevó en sentida adoración.
Como desciende el río por la montaña el Espíritu de Dios corrió. Sensible a la alabanza que brotó de cada corazón, el Señor nos conmovió con la voz de su amor. El pastor local, Rev. Daniel Tamayo, presidente nacional de la escuela dominical, inigualable anfitrión, pedernal de fortaleza en el servicio, con sus brazos abiertos, entre los cuales parecía querer abrazar a todos los cubanos de Dios, nos dio la más noble bienvenida. El Rev. Herminio Pupo, tesorero general, dirigió la liturgia y el Rev. Eliseo Villar, vicesuperintendente general predicó; nos habló de la verdad en amor.
Alboreaba el día 2, y desde las 7:00 a.m. los delegados llegaban al templo. Tiempos de búsqueda climatizaban la atmósfera y magnetizaban el lugar de la presencia de Dios. A las 9:00 a.m. se desbrozó el primer tiempo. Guatemala, la tierra del quetzal, esa hermosa ave de larga pluma iridiscente, que muere de tristeza si ésta se llega a quebrar, desde allí el matrimonio en que Dios unió a los hermanos Roberto Brenes y Verónica de Jesús As Castillo de Brenes nos habían venido a ministrar. El Rev. R. Brenes es máster en estudios interculturales y antropología social. Su esposa, la hermana Verónica de Brenes es máster en educación superior, egresada de la universidad San Carlos de Guatemala. Magistralmente el Rev. Brenes abordó la temática: “El rol pastoral del educador cristiano”. Su introducción nos documentó y a un tiempo encauzó al asombro, cuando supimos por él que en la hermosa tierra de Guatemala existen veinte mil congregaciones, las cuales levantan este sector de Centroamérica como el tercero en cristiandad de nuestro continente. Veinticinco a cuarenta mega-iglesias —para ellos la cifra crítica de mil quinientos miembros las define como tal—, completan el asombroso panorama de un país visitado por la gloria de Dios, donde la altísima y contrastante tasa de criminalidad nos habla de un inigualable choque de potencias en el mundo espiritual.
Aprendimos del singular requisito para matricular en el Instituto Bíblico de Guatemala: saber escribir el nombre. Los conceptos de la “adicción a la aprobación” y “la persecución de títulos” como una señal del posmodernismo fueron verdaderas novedades, cuidadosamente argumentadas, que despertaron en el auditorio genuina curiosidad. El Pr. Brenes es un verdadero maestro en el arte de la expresión y deleitó a todos los presentes. Su excelsa oratoria le enrumba como a uno de los indiscutibles exponentes de la Palabra en América.
A las 10:45 a.m. continuó el provechoso tiempo de enseñanza. La Pra. Verónica de Jesús As Castillo de Brenes abordó el tema: “Siete hábitos del Educador Cristiano”. Incorporó a la semántica pedagógica y homilética de los presentes el novedoso concepto de la “inteligencia emocional”, en derredor del cual trabaja con frenesí la UNESCO. Su concepto de Pr. CETA –siglas de comprensión, empatía, tolerancia y amor– quedará para siempre en nuestros corazones.
En el culto de la noche rutilaron las estrellas con alegría. El grupo de alabanza de la Iglesia “Lirio de los Valles” de Florida, tendió un puente de adoración por el que nos acercamos todos al Señor. Fuimos conmovidos por la presencia de Dios. Se recuerda la ungida dirección del Rev. Dr. Moisés de Prada, director de CECAD del distrito centro, pastor del Templo central de Santa Clara y presbítero regional, a todo lo cual siguió una profunda y refrescante predicación en la que el Señor usó al Rev. Edgardo Rolando Muñoz, profesor del Instituto de Superación Ministerial Internacional y presidente de educación cristiana de las Asambleas de Dios en Argentina, tierra de vasta Patagonia, sabanas de ensueño en que se mueven camélidos rumiantes; tierra de Miller, Anacondia y Freidzon, el último de los cuales profesa a Muñoz sentida amistad. Desde allá, como embajador, arriba a Cuba y su mensaje de la noche principia con el relato de la alegría que le produjo la buena nueva de saber que vendría aquí. Predicador elocuente, su capacidad de ilustrar raya en el límite mismo de la fantasía. Increíblemente ocurrente hizo reír al más triste de los asistentes. Con él nos visitó el gozo que viene del cielo.
La noche cubrió con velo etéreo los cielos de Ciego de Ávila, tras lo cual el dulce canto de una alondra anunció el despuntar del día. Era el 3 de julio. Bien temprano los delegados respondieron a una cita con Dios. Un tiempo matutino de oración y alabanza precedió a la jornada del día; la representación del departamento de música del distrito de occidente en la persona de su presidente, el hermano Onésimo Reyes y de la hermana Dianelys Téllez, directora de la revista Arpegios, con apoyo del Rev. David Zamora, lideraron el memorable tiempo, que para más de uno será como la impronta indeleble que deja la lágrima que se derrama en la presencia de Dios.
Los trabajos de la mañana comenzaron a las 9:00 a.m. con la conferencia del Pr. Edgardo Muñoz: “La vocación del educador cristiano: ¿carrera o profesión?” Se resaltaron las tensiones entre la iglesia y el mundo. Se remarcó la importancia de Dios en el desarrollo de una escala propia de valores. Cristo fue redefinido como “la piedra angular” y “el fundamento”. Nos aportó diez matices para el perfil de un educador cristiano. Nunca olvidaremos su simpática ilustración: “de villano a héroe”.
A las 10:45 a.m., en lo que fue la última actividad matutina, tuvo lugar un panel: “El maestro y su auto-preparación integral”. Fue moderado por el Rev. Daniel Tamayo. Contó con la calificada participación de los profesores Edgardo Muñoz, Roberto Brenes, y Verónica de Jesús de Brenes. Un crecido número de delegados vertieron criterios y despejaron dudas. La atmósfera se movió con los aires de un nuevo saber.
El culto de la noche nos abocaba al cierre del congreso. Los acordes y armonías del grupo de alabanza local hendieron los aires y una vez más la atmósfera se cargó con el peso adorable del amor de Dios. Su fragancia penetró cada rincón y condicionó nuestra alma al recibir de la Palabra de Dios.
Al cierre del culto, en función del noble deber de ser agradecidos, el Rev. Radimir Matos, presidente de CECAD en el distrito oriental, pronunció las acciones de gracias. A la oración de cierre siguió un gran epílogo de alegrías, despedidas y fotografías.
Las tardes del congreso, días 2 y 3, fueron animadas con encendidos talleres. Tuvieron lugar distribuidos en dos tiempos, de 2:00 p.m. a 3:00 p.m., y de 3:15 p.m. a 4:15 p.m. Seis aulas trabajaron al unísono, permitiendo una cálida y provechosa cercanía entre los delegados y un calificado grupo de profesores. Los temas fueron escogidos atendiendo a las solicitudes de los propios hermanos.
El taller No. 1 se desarrolló en el templo adventista de Ciego de Ávila. Fue dirigido por el Pr. Edgardo Muñoz. Respondió a los temas: “La creatividad en la educación teológica” y “Un magisterio bibliocéntrico”. Pocas veces fue elevada a un nivel más alto la empatía profesor-alumno. Más de uno fue sacudido por la “crisis de creatividad” que a veces acompaña al ministerio de la enseñanza. La salud pedagógica de los maestros allí presentes se robusteció al contacto tonificador de tan insigne maestro. La Biblia, una vez más, fue colocada en el más alto pedestal de la enseñanza teológica. Su inspiración total y plenaria fue signada como lema definitivo para la vida del educador.
El taller No. 2 tuvo lugar en el Templo de la Iglesia Bautista Libre. Entre las 2:00 p.m. y las 3:00 p.m. se desarrolló el interesante tema: “Concéntrese en el aprendizaje y no tan solo en la enseñanza”. Estuvo a cargo del Rev. Ángel M. Toledo Fuentes, subdirector nacional de los Estudios Dirigidos de Superación Bíblica y secretario del comité ejecutivo distrital de occidente. Unción y erudición, fundidas en una impresionante amalgama, tapizan cada enseñanza de este profesor. Singularmente ocurrente, ameno, natural, el tiempo de este taller se pronunció a favor de avivar un magisterio ungido y excelente, modelo de lo cual es el propio ministerio del Rev. Toledo. La segunda hora de este taller descansó en la dirección del Lic. Osmany Cruz Ferrer, director nacional de los Estudios Dirigidos de Superación Bíblica y subdirector nacional de la dirección de investigaciones teológicas. Abordó la pneumatología pedagógica con el tema: “El magisterio cristiano y la manifestación del Espíritu Santo”. Fue esta hora un verdadero derroche de creatividad y una valiente incursión en un tema cuyas aristas pocos se atreven a defender, mucho menos a practicar. La irrefutable demostración bíblica de un ministerio de enseñanza lleno de señales en la persona de Jesús nos sumió a todos en una profunda y constructiva reflexión.
El taller No. 3 tuvo lugar en el salón del Templo “Voz de Júbilo”. Fue impartido por el Pr. Roberto Brenes. Magistralmente abordó “Las relaciones humanas en la educación cristiana” y “La ley de la comunicación en la educación cristiana”. La comunicación como medio de aprendizaje y persuasión, las bases de la compleja interacción humana, los vínculos de la comunicación y la comunión fueron verdaderos aportes que se sumaron a la crecida riqueza de este congreso.
El taller No. 4 fue desarrollado por la Pra. Verónica de Jesús de Brenes. Sus aportes fueron presentados en las dos horas bajo los tópicos: “La sicología de las edades ¿cómo aprovecharlas?” A partir de ahora muchos consideraremos desde un nuevo enfoque la dinámica de la enseñanza en función de la edad. Acostumbrados a ver abordar el tema orientado a la infancia nos llamó mucho la atención que se ordenara un tiempo para hablar de la educación cristiana en el olvidado mundo octogenario. La sana alegría unida a la belleza espiritual de esta querida hermana marcó un hito en el desarrollo de los talleres.
El taller No. 5 trató los temas “Teología y Tecnología” y “La motivación apropiada en la enseñanza actual”. Este tema fue impartido por el Rev. Octavio Ríos Verdecia, secretario de la dirección de investigaciones teológicas y pastor del Templo “Palabras de Vida”, en Santa Amalia, Ciudad Habana. Fue usado, como sede, el Templo de la Primera Iglesia Bautista de Ciego de Ávila. Se trataron básicamente los soportes digitálicos informacionales. Representa un capítulo de consideración novedosa en nuestro medio. Fueron analizadas y explicadas las principales bibliotecas electrónicas contemporáneas y las ventajas definitivas que han hecho del soporte digital la tecnología del momento en el mundo teológico. Fueron remarcados, además, los sistemas de multimedia desarrollados en nuestras iglesias.
Desarrollado en el distrito de centro, todo el evento contó con el apoyo y la presencia del superintendente distrital, Rev. Alfredo Linares, cuyo celo, supervisión y apoyo fueron ingredientes definitivos para tan rotundo triunfo. Al Rev. A. Linares y a la representación del comité ejecutivo general, se les extienden las más sentidas expresiones de agradecimiento.
La comisión de registro e inscripciones dirigida por el Rev. Juan Emilio Valdés Castellini, secretario nacional de la escuela dominical, especialmente apoyado por la Lic. María del Carmen Suárez, tesorera de la facultad, sublimó los cuidados. El transporte a los talleres y a sitios de hospedaje fue rápida y dinámicamente organizado. La comisión que atendió el comedor y la alimentación hizo un verdadero derroche de eficiencia.
Las bondades de la gestión de hospedaje fueron innombrables. Reservaremos para siempre en nuestras memorias un lugar de honra y gratitud para la Lic. Dámaris Mejías de Tamayo, presidenta de la comisión, pastora local y coordinadora de EDISUB. Como si todas las flores de Ciego de Ávila se colectaran en su pecho, fue su abrazo el más perfumado mensaje de amor.

A mi llegada a La Habana, el colibrí que aletea cada mañana, junto al cristal de mi ventana, me preguntó qué de grande sucedió allá. Le contesté: “Nunca brilló más el sol, ni fueron más verdes las palmas, o más claras las mañanas…”

lunes, 17 de diciembre de 2018

La Antorcha Pentecostal

Ha sido necesario que el autor se enfrasque en la redacción, edición y publicación de Historia de las Asambleas de Dios en Cuba para poder llegar a comprender la importancia de una publicación seriada. Muchas fuentes han vertido de su contenido a la hora de escribir dicha historia, pero ninguna puede compararse, en importancia, con La Antorcha Pentecostal. Esta publicación oficial de la organización de las Asambleas de Dios ha salvado para la posteridad la historia de la denominación pentecostal más grande de Cuba y del mundo, historia que era tan vulnerable en la era predigital.
Nacida en el corazón del Rev. William Lawrence Perrault (1900 -1988), vio la luz el lunes 1 de abril de 1940. El 27 de julio de ese mismo año, ya se anunciaba la impresión de su tercera edición. Esta revista había sido lanzada con el objetivo de dar unicidad a la obra en todo el país. Estaba dirigida a ser un potente medio “para alcanzar a las personas de todos los credos, y a los incrédulos en todas partes”. El 16 de agosto del mismo año el Dr. Francisco Sardá, subsecretario de comunicaciones de la república de Cuba, informó a L. Perrault, en documento oficial, conservado por los Archivos de Historia de la Organización, acerca del acogimiento de La Antorcha Pentecostal a la franquicia postal nacional. Sus directores, han sido:

Abril de 1940- primavera de 1941--------- William Lawrence Perrault
Diciembre de 1941-mayo de 1945----------Hugh Preston Jeter
Junio de 1945-septiembre de 1947 --------Victoria Schott
Octubre de 1947-enero de 1951 ----------- Luis M. Ortiz Marrero
Febrero de 1951-febrero de 1952 ----------Pedro Torres
Febrero 1952-diciembre de 1955 -----------Luis M. Ortiz Marrero
Enero de 1956-junio de 1956 ---------------Ezequiel Álvarez Santaliz
Junio de 1956-marzo de 1963 --------------Kerry González Pérez
Junio de 1963-julio de 1964 ----------------Carlos Anderson Francis
Julio de 1964- junio de 1967 ---------------Roberto Hidalgo
Agosto de 1967-noviembre de 1968-------Israel Aguilera Pacheco
Enero de 1976-noviembre de 1977 --------Héctor Pereira Sánchez
Noviembre de 1977-marzo de 2004 -------Alvio García Marcelo
Abril de 2004-mayo 2013 -------------------Eduardo González
Mayo 2013-actual ----------------------------Lindomar del Castillo Suárez

Desde abril de 1940 hasta diciembre de 1963 se publicó de forma regular. El ejemplar más antiguo que se conserva es el correspondiente al Año 1, No. 6, septiembre de 1940. La carestía de una imprenta disponible y las aciagas condiciones sociales de la década de 1960 y 70, impidieron que continuara viendo la luz, teniendo, para entonces, publicaciones muy espaciadas. En 1977, el Rev. Alvio García Marcelo, utilizando un mimeógrafo, se da a la tarea de rescatar la continuidad histórica de la publicación. Dos ejemplares vieron la luz ese año: julio- septiembre y octubre- diciembre. De entonces para acá, bajo mucha oposición y resistencia, se logró la publicación seriada de este importante medio de edificación y registro histórico del pueblo pentecostal de Cuba de las Asambleas de Dios.
Tras recibir el nombramiento del comité ejecutivo general para la atención de la comisión nacional de historia de las Asambleas de Dios de Cuba, en 2013, la primera preocupación del autor fue la posibilidad de que un siniestro cualquiera diera al traste con la desaparición de los únicos ejemplares que se conservaban de esta importante publicación, de ahí que la tarea primada haya sido su digitalización inmediata, toda vez que el formato digital se transmite con absoluta identidad, sin pérdida de información, como lamentablemente ocurría antes con la fotografía de película que iba diluyendo la imagen de copia en copia, o con el formato físico, tan efímero y perecedero. El trabajo suponía escollos harto complejos porque los números más antiguos estaban prensados en un libro y la antigüedad del papel se explicitaba en su fragilidad. Con amor se hizo el más cuidadoso trabajo de manipulación, y después de varios cientos de horas de trabajo, se presentó a la LXIV Conferencia General Cuatrienal, que tuvo lugar entre los días 27 y 30 de enero de 2015, en el Templo “Aleluya”, de Camagüey, un juego de DVDs con todos los ejemplares de La Antorcha Pentecostal digitalizados. Fue un triunfo extraordinario, que tendrá consecuencias permanentes para la comprensión del largo camino histórico que se ha andado hasta aquí.
Se rescataron, hasta 2015, trescientos cuarenta y nueve ejemplares, editados e impresos desde el año 1940 hasta diciembre de 2014. Trescientos veintinueve de estos ejemplares se encontraban en los Archivos de Historia de la Organización; seis, en los Archivos de la Universidad Teológica Pentecostal de Cuba (UTPC) y catorce en los archivos personales del autor.
Toda la gloria, la honra y la alabanza sean de Aquel que hizo posible el nacimiento, crecimiento y desarrollo de esta organización pentecostal. Es nuestra oración que no se pierda nunca en este lado de la vida tanta historia hermosa e inspiradora, y que a través de ella el Señor Jesucristo reciba la más grande gloria, ahora y siempre. Así sea.

martes, 11 de diciembre de 2018

Reglas Parlamentarias de las Asambleas de Dios de Cuba

 Reglas Parlamentarias

Ya está en Amazon la segunda edición de Reglas Parlamentarias de las Asambleas de Dios de Cuba. Tiene el valor histórico de haber sido el primer libro que publicaron las Asambleas de Dios de Cuba en el último medio siglo, cuando decidimos que el tiempo de los folletos había terminado. Cumplió con todas las exigencias legales, lo cual fue un verdadero embrollo. Nunca olvidaré aquellos largos cuarenta minutos que me hicieron esperar, el 31 de mayo de 2006, en el Centro Nacional de Derecho de Autor (CENDA), calle 15 No. 604 e/ B y C, en El Vedado habanero, mientras discutían a puertas cerradas la conveniencia o no de darle el derecho de copyright a un libro eclesiástico. Temían que al expedir el certificado de depósito legal facultativo de obras protegidas a un libro cristiano lo estuvieran legitimando. Era “mancharse las manos”, y en el lavatorio se turnaban los que tenían que decidir. Finalmente salieron, algo sofocados, y me informaron: “Bueno…, vamos a darle el copyright…”.
Era un humilde manual de doscientas once páginas. Representaba un esfuerzo de compilación de las reglas parlamentarias fundamentales, adaptadas a la vida de la organización. Hasta entonces las reuniones eran un caos, y la única referencia de orden era la experiencia de este o de aquel.
La obra nacional de las Asambleas de Dios de Cuba hizo al respecto una inversión de $700.00 USD para los trabajos de impresión, que fueron dirigidos por Jaime (Jaimito) Rodríguez Cámbara. Se publicaron mil cuatrocientos ejemplares, lo que representaba un alcance notable. Se le entregó uno a cada ministro de la organización en la LXI Conferencia General Bienal, que tuvo lugar entre los días 15 y 17 de enero de 2007, en el Templo “Aleluya”, de la ciudad de Camagüey. Coincidió este lanzamiento con la ordenación del autor.
Recibiría ese humilde libro inmerecidas palabras laudatorias desde dentro y fuera del país. Atesoro en el recuerdo los reconocimientos que le hizo el Profesor Floyd Woodworth, asesor principal de esta publicación, a quien Daniel Irizarry tuvo la amabilidad de entregárselo, por personal encomienda nuestra. Llegaría también a las oficinas nacionales de las Asambleas de Dios de los Estados Unidos, en Springfield, MO., y ocuparía un lugar en los anaqueles de varias bibliotecas cristianas de Facultades prestigiosas en América Latina.
Nunca recibí en Cuba un centavo por él. Tampoco lo pedí. El día que injustamente me procesaban por el "delito" de llevar almas al estadio, con permisos expedidos por el vicesuperintendente general, Rev. Eliseo Villar, alguien habló en la reunión de aquella contribución literaria, que había marcado la historia en la Obra. Un líder principal que, al parecer, sufría ya la demencia que le llevó a la destitución, contestó: “No le pedimos que lo hiciera”. Fue todo el premio que recibí.
En este momento regula el curso de toda asamblea deliberativa dentro de las Asambleas de Dios de Cuba, denominación evangélica más numerosa del país. Ha sido la inspiración de centenares de trabajos. Movió sentimientos nobles en los hermanos de oriente. Pocas semanas después de publicado recibí una llamada de Holguín. Era la Revda. Olga Morales; estaba completamente quebrantada, lloraba; no entendí de pronto qué pasaba. Al fin, con voz entrecortada me habló: solo quería darme las gracias por las palabras que escribí en el libro acerca de su esposo, el inolvidable Rev. Alipio Pedraza. Suficiente compensación para el esfuerzo inmenso que realicé en lo que considero la más trabajada, agotadora y difícil de todas mis publicaciones.
Se ha subido a Amazon porque merece estar allí. Forma parte de la biblioteca mundial digital de Kindle. Conserva la autoridad parlamentaria que le dan las Robert's Rules of Order Newly Revised. Existe en su segunda edición. En sus páginas contiene observaciones históricas que, desde los tiempos en que se hicieron, trazaron los caminos para la redacción de Historia de las Asambleas de Dios en Cuba, en dos tomos, publicación histórica más importante de la organización desde su entrada y fundación, hace casi un siglo.

Queda a disposición del lector la posibilidad de adquirir Reglas parlamentarias de las Asambleas de Dios de Cuba en:

miércoles, 7 de noviembre de 2018

¿Quién es la persona más célebre de todos los tiempos?


La lista de personas que han hecho marca indeleble en la historia de la humanidad, y por ende ocupan un escaño significativo en el mundo de las celebridades, es inmensa. Se extiende desde Sócrates hasta Russell, pasando por Platón, Julio César, Alejandro Magno, Constantino, Copérnico, Colón, Galileo, Bach, Newton, Napoleón, Lincoln, Pasteur y Einstein, como referentes principales de lo que es, al final, una inacabable estela de nombres. Frente a eso el acto mismo de conferir un lugar cimero parece sembrado de indefinición. ¿Cómo determinar quién está sentado para siempre en el punto más alto, como la persona más célebre de todos los tiempos?
En 1999, Martin James Kettle (1949), destacado escritor y periodista británico, publicó en el diario El Guardian un artículo, que tituló: “When fame is an open book” (“Cuando la fama es un libro abierto”). Allí hizo una interesante afirmación cuando sentenció que el número de libros publicados acerca de una persona dice mucho a la hora de determinar su nivel de celebridad. Esta línea de pensamiento le llevó a consultar el fondo bibliográfico de una sede que, por su prestigio, sería aceptada por todos: la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos (1).
El intenso trabajo que realizó se desarrolló en un clima de expectación. Para que se tenga una idea de la dimensión que tuvo aquella empresa baste decir que fue necesario realizar un análisis computarizado de los dieciocho millones de libros que constituían, para entonces, el vasto universo literario disponible allí. Concluido aquel arduo trabajo la magna investigación arrojó un resultado sorprendente: Jesucristo se levantaba como el personaje más célebre de la historia; 17.239 libros estaban escritos acerca de él. A una distancia inmensa le seguía William Shakespeare, alejado hasta casi la mitad de aquella impresionante cifra, con 9801. Más lejos aún, Lenin, con 4.492; Lincoln, con 4.378 y Napoleón I, con 4.007, completarían los puestos tercero al quinto. (2).
Se trataba de una investigación sobria y desapasionada. No existía un terreno predisponente para tal conclusión. Los lectores de ese importante periódico estaban generalmente en la izquierda del espectro político británico (3). El propio Martin Kettle era hijo de dos importantes activistas comunistas (4). Jesús, la persona más célebre de la historia, fue una sorprendente conclusión.
Perdura como la celebridad mayor de todos los tiempos un hombre que apenas viajó. No escribió siquiera un libro, ni tuvo propiedades; al morir solo dejó la túnica sin costuras que vestía. Vivió los días de la era predigital en los que no tuvo las ventajas intrusivas de la tecnología. La influencia directa de su vida singular la ejerció en el reducido marco de tres años. Si algo no tuvo fue el favor de los poderosos. Sus pocos amigos le desampararon en la hora suprema de la prueba. Murió crucificado entre malhechores.
El mundo haría adicionalmente todo lo posible para borrar su nombre. Trescientos años de cruenta persecución romana, a los que se sumaron, en el tiempo, la ofensiva del racionalismo, y las fuerzas combinadas del darwinismo y el comunismo, todo esto hizo de Jesús un candidato idóneo para perecer sumergido en los gélidos mares del olvido.
Eran los finales de la década de 1960; apenas había aprendido a leer, cuando entre las páginas empolvadas del viejo diccionario de la casa, una de las llamadas ediciones revolucionarias, leí en el artículo correspondiente a Jesucristo: “Profeta cuya existencia no ha sido probada”. ¿Cómo alguien tan poco favorecido por la fría indiferencia de los hombres se levantó en los tiempos como la celebridad mayor?
A dos mil años de aquellos días Jesucristo camina por encima de todos los que han determinado un antes y un después, sea en la ciencia, sea en la filosofía, la música, el arte o la guerra. Sócrates partió en dos la filosofía: los hombres hablan de filosofía presocrática y filosofía postsocrática. Pasteur, con la teoría microbiana de la enfermedad partió en dos la medicina: antes de Pasteur, y después de Pasteur. Freud, con la novedosa proyección del psicoanálisis y el descubrimiento del mundo interior, partió en dos la psiquiatría, ésta sería antes de Freud y después de Freud. Einstein, con la curvatura espacio-tiempo partió en dos la física: antes de Einstein y después de Einstein. Jesús partió en dos toda la historia: antes de Jesucristo y después de Jesucristo. Él determina nuestra era. Su nombre se levanta incomparable, relegando en la dirección de una grieta sombría, a los nombres de los más encumbrados estadistas, científicos, aventureros, navegantes y artistas.
Todo lo que de bueno vino después: hospitales, escuelas públicas, universidades, todo encuentra convergencia retroactiva en él. Instituciones tan importantes como Cambridge, Oxford y Harvard, fueron inspiradas en su mensaje (5). La influencia de Cristo puso fin al sangriento circo romano, dio un golpe demoledor a la esclavitud, dignificó a la mujer y atrajo la atención de los huérfanos y desamparados. El mundo nunca volvió a ser el mismo tras Su paso por él.
El célebre historiador norteamericano Jaroslav Jan Pelikan (1923-2006), profesor emérito de la Universidad de Yale, prominente estudioso de las historias del cristianismo y la edad media, escribió: “Jesús de Nazaret ha sido la figura dominante en la historia de la cultura occidental desde hace casi veinte siglos” (6) (7).
Es el eje mismo de todos los acontecimientos humanos; cuanto ha sucedido gira en torno a Él. Los angloparlantes, en un conocido juego de palabras, gustan decir: “History is his story”, porque en verdad la historia es Su historia. De aquel reducido número de doce discípulos que se sentaban alrededor de Él, su Obra ha crecido sostenidamente hasta alcanzar hoy a dos mil millones de seguidores, la tercera parte de la humanidad, que le confiesa como salvador personal. El magnum opus que nos trajo la historia de su vida, la Biblia, es el libro más leído, traducido y amado de todos los tiempos.
Más allá de todo lo que se pueda decir, Jesús resalta en los tiempos como la única esperanza de salvación y vida eterna. La Biblia le llama:

“…el más hermoso de los hijos de los hombres...” (Sal. 45: 2a),
“…el camino, y la verdad, y la vida…” (Jn. 14:6b);
“…la luz del mundo…” (Jn. 8:12b);
“…la resurrección y la vida…” (Jn. 11:25b);
“…el hijo del hombre…” (Jn. 5:27b);
“…el hijo de Dios…” (Lu. 1:35d);
“…el alfa y la omega, principio y el fín…” (Ap. 1: 8a);
“…Rey de reyes y Señor de señores…” (Ap. 19:16b);
“…salvador…” (Lu. 2:11b).

El mundo de las artes, el deporte y la ciencia, podrá traer nuevos nombres a la atención de la gente; el elitismo humano encumbrará nuevas figuras; la gente disputará premios; se seguirá hablando de Oscar, Grammy y Emmy; suntuosas academias se desbordarán con nacientes representaciones que, como estrellas, rutilarán en las galerías de la fama, pero hagan lo que hagan, y logren lo que logren, perdurará para siempre la persona de Jesucristo como la celebridad mayor, y la influencia más noble que haya tenido la humanidad en todos los tiempos. Es el hombre más grande que ha existido. Es el Salvador, el Rey y el Señor de la historia.

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(1) La Biblioteca del Congreso es una fuente de recursos incomparable. Su vasta colección abarca más de 164 millones de artículos que incluyen una cifra superior a 38 millones de libros y materiales impresos en 470 idiomas; a lo que se agregan más de 70 millones de manuscritos; la más grande colección de libros poco conocidos en América del Norte; y la más grande colección de materiales legales, películas, mapas, partituras musicales y grabaciones sonoras. (Library of Congress. Información general. https://www.loc.gov/about/informacion-general/ Accedido el 6 de noviembre de 2018, 7:44 PM)
(2) Martin Kettle. “When fame is an open book”. The Guardian. Publicado el lunes 13 de septiembre de 1999. Puede consultarse en: https://www.theguardian.com/world/1999/sep/14/martinkettle Accedido el 6 de noviembre de 2018, 7:00 PM.
(3) Artículo: “The Guardian”. https://es.wikipedia.org/wiki/The_Guardian Accedido el 6 de noviembre de 2018, 8:42 PM.
(4) Artículo: “Martin Kettle”. https://en.wikipedia.org/wiki/Martin_Kettle Accedido el 6 de noviembre de 2018, 8:48 PM.
(5) Sergio Rodríguez Varela. “Cristo y su influencia en la historia de la humanidad”. El Centro. http://www.diarioelcentro.cl/opinion/cristo-y-su-influencia-en-la-historia-de-la-humanidad Accedido el 6 de noviembre de 2018, 9:36 PM.
(6) S.a. “Seis imborrables huellas de Jesús en la historia”. Protestante digital.com. http://protestantedigital.com/cultura/27861/Seis_imborrables_huellas_de_Jesus_en_la_historia Accedido el 6 de noviembre de 2018, 9:44 PM.
(7) Artículo: “Jaroslav Pelikan”. https://es.wikipedia.org/wiki/Jaroslav_Pelikan Accedido el 6 de noviembre de 2018, 10:04 PM.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Mi pobre ciudad


Aquella plomiza tarde de otoño dejé correr en mi laptop escenas fílmicas de La Habana, tomadas por una cámara curiosa hace 90 años. Sentado al pie de un árbol deshojado vi al pueblo bullicioso andando por sus calles de aceras estrechas, hace casi un siglo; los mismos puertos, las mismas fortalezas, los mismos monumentos, teatros, iglesias y palacios...
Desde la lejanía del destierro que me impusieron, terminé pensando: “Dios mío…, qué poco ha cambiado. Es una ciudad congelada en el tiempo. Produce una extraña mezcla de nostalgia y pena. Por los parterres de ese vetusto Capitolio correteaba de niño, hace medio siglo”.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Rolando Rivero Reyes. Hasta la vista, querido amigo

Rev. Rolando Rivero,
con el pequeño
Obed. Templo de Lawton,
Ciudad Habana
La organización nacional de las Asambleas de Dios de Cuba despide con pesar, en su tránsito hacia la eternidad, al Rev. Rolando Rivero Reyes, uno de sus más esforzados ministros. Vino a este mundo el 27 de julio de 1925, en la Ciudad de Camagüey. Conoció al Señor en 1951, en el contexto de las campañas evangélicas que realizó en Cuba T. L. Osborn, en esa misma ciudad. Tres años después, en 1954, mientras se encontraba intercediendo, junto a los miembros de la Iglesia en que se congregaba, por sus pastores, Ezequiel Álvarez y esposa, penosamente accidentados, recibe de Dios el llamamiento a pastorear. Había sido un miembro laico muy activo, capellán en las cárceles, y con gran responsabilidad estaba atendiendo campos (1).
Pastoreó en la localidad de “El Paraíso” en Camagüey, y en la misma provincia, junto al inolvidable evangelista José Trenhs, abrió la Obra de las Asambleas de Dios en Guáimaro (2).
El 22 de noviembre de 1956, mientras se encontraba pintando las paredes de la casa de su pastor, el Rev. Pedro Torres (3), en la Ciudad de Camagüey, sintió profundamente la voz de Dios que le ordenaba ir a las tierras del Central Francisco, hoy Amancio Rodríguez, a predicar el evangelio. Años después contaría: “Fue tan fuerte el llamado dentro de mí que dejé inmediatamente la brocha que tenía en la mano; busqué al pastor Torres y le conté acerca de aquella fuerte experiencia que acababa de tener, poniendo a su consideración mi resolución de partir de inmediato para allá. El pastor Pedro Torres, gran hombre de Dios, me entregó $5.00, y me envió a predicar” (4).
Obediente a aquella voz que le habló tan profundo, llegó el pastor Rolando Rivero al Central Francisco, y evangelizó todas sus tierras. Para entonces aquellos remotos parajes pertenecían a Camagüey. Nos cuenta el pastor Benjamín de Quesada Tamayo:

Estaba muy enfermo mi papá en una de las tantas recaídas que hacía, cuando llega a la casa el barbero de la familia; se llamaba Toñico. Éste le contó que en casa de su suegro estaban unos religiosos que oraban por las personas y éstas se sanaban. Este ‘religioso’ era un joven pastor; se llamaba Rolando Rivero Reyes y estaba evangelizando por todo aquel lugar. Mi padre, cansado de experimentar posibles soluciones, le replica a Toñico diciéndole que eso es mentira. Éste le ensilló un caballo, le extendió las riendas y le invitó, diciéndole: “Con probar no pierdes nada”. Mi padre terminó por ceder a aquella insistencia y fue… Regresó sano y convertido a Jesucristo para toda la vida. Nunca más le oí quejarse en los siguientes 47 años que vivió. El pensamiento de la muerte desapareció de sus labios. Vivió 87 años y murió en buena vejez sin padecer de nada (5).

Así entró el evangelio en aquel hogar, con el mensaje humilde y la oración ferviente de Rolando Rivero. Fue el instrumento bendito de Dios para traer luz y salvación a aquel remoto paraje.
En todo el territorio del Central Francisco abrió el pastor Rivero catorce puntos de predicación, y edificó un templo sencillo en La Fe (6). Era un hombre de trabajo, el llamado misionero de Dios le sorprendió con una brocha de pintura en la mano; su paso, sin embargo, por aquel lugar transformó para siempre la vida de decenas y decenas de campesinos y trabajadores que escucharon por primera vez el mensaje de Jesucristo y el llamado a vida eterna. Muchos fueron sanados y bautizados por el Espíritu Santo. El evangelio llenó todo aquel olvidado lugar llegando hasta La Faldilguera, donde estaba el centro espiritista de los Montes de Oca, disuelto ahora por el poder de Dios; solo quedó la historia (7).
Se convirtieron los miembros de la familia de Izquierdo, de Emelina, de Tino, se convirtieron los Fuentes, se convirtieron los de Quesada (8).
Se convirtió Benjamín…
Tuvo Rolando Rivero una impresionante vida ministerial al lado de su esposa. Fue pastor en Niquero, abrió una Obra en Manzanillo, pastoreó en Cañada de Yarey (Las Tunas), Lawton (Ciudad Habana), Cienfuegos, Santa Lucía (Camagüey) y San Francisco de Paula (La Habana). Prefirió sobre todas las cosas la sencilla predicación del evangelio y la fundación de misiones; rehusó por años las posiciones de liderazgo para las que fue propuesto. Al lado de su esposa, Hermida Figueredo Pi, completó cincuenta y ocho años de ministerio (9), tras lo cual se convirtió en un importante cronista de la Organización.
Partió para estar con el Señor el 25 de septiembre de 2018. Se honró su memoria en sentida ceremonia de despedida al día siguiente, en que se le dio respetuosa sepultura.
Todos los que le conocieron vieron en él a un hombre de oración. Tenía un fino discernimiento del Espíritu, del cual me beneficié más de una vez. A la par de todo esto será recordado por su andar desenfadado, buen humor, y gran hospitalidad. En pocos lugares disfruté tanto un almuerzo como allí, con él.
Hasta la vista, querido amigo. Gracias por tan hermoso legado. Descansa para siempre en el regazo de tu Señor.


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(1) Rolando Rivero Reyes, entrevistado por O. Ríos. Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia, 16 de marzo de 2009, 10:00 A.M – 2:00 P.M. Usada con permiso.
(2) Ibíd.
(3) Pedro Torres nació en 1917 en los Estados Unidos. Sus padres eran mejicanos. Junto a su esposa Piedad Torres permaneció como misionero en Cuba durante 14 años. Llegó en 1945, colaboró en la Iglesia de Camagüey y de Florida; pastoreó otras iglesias como Santiago de Cuba, Cienfuegos y Santa Clara. Ocupó la Superintendencia de nuestra Obra entre 1954-1956. Entre las obras dejadas por él está el hermoso Templo que edificara en Camagüey –hoy casa pastoral– inaugurado el 8 de noviembre de 1949. Dejó la isla en julio de 1959. (Rolando Rivero Reyes, entrevistado por O. Ríos. Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia, 16 de marzo de 2009, 10:00 A.M – 2:00 P.M. Usada con permiso.)
(4) Ibíd.
(5) Benjamín de Quesada Tamayo, Biografía, enviado desde Camagüey, 24 de septiembre de 2012, 8:00 PM. Documento. Usado con permiso.
(6) Rolando Rivero Reyes, entrevistado por O. Ríos. Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia, 16 de marzo de 2009, 10:00 A.M – 2:00 P.M. Usada con permiso.)
(7) O. Ríos. Memorias del pastor Benjamín de Quesada. La Habana: Editorial Calitad, 2013, p. 31.
(8) Ibíd.
(9) Rolando Rivero Reyes, entrevistado por O. Ríos. Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia, 16 de marzo de 2009, 10:00 A.M – 2:00 P.M. Usada con permiso.)





jueves, 11 de octubre de 2018

Memorias del pastor Benjamín de Quesada

¿Conoce algo acerca del crecimiento explosivo que tuvo la obra evangélica en Cuba durante la década del 90? La presente publicación le guiará en tan apasionante capítulo de la Iglesia cubana a través de la vida del pastor Benjamín de Quesada Tamayo. Su nombre está vinculado a un cambio en la configuración de la eclesiología en el centro-oriente de Cuba. Nos deja una obra y un ejemplo, elocuentes testimonios de su trabajo. La historia mira con curiosidad sus logros, y el peso de sus contribuciones. Se entrega al lector este libro, fruto de más de quinientas horas de cuidadosa revisión histórica acerca de la vida de este gigante de la fe. Es nuestra oración que, al término de su lectura, pueda el estudioso sentirse motivado a seguir sus pasos. A Dios sea toda la gloria.


 Memorias del pastor Benjamín de Quesada

Formato en tapa blanda (libro en físico):


Formato electrónico:


miércoles, 3 de octubre de 2018

Tus primeros sermones

 Tus primeros sermones

Muchas veces te habrás preguntado ¿cómo preparar un bosquejo sencillo y efectivo para un sermón? Tal vez pienses: “tengo llamamiento, quiero predicar, pero ¿cómo hacerlo? En un lenguaje sencillo te ofrecemos las más sorprendentes y valiosas herramientas que te ayudarán a conseguirlo. Con este pequeño manual de homilética perderás todo temor e inseguridad, y podrás elaborar tus primeros sermones. Serán preciosos si usas lo que te enseñamos aquí. El lenguaje con que ha sido preparada esta publicación la coloca al alcance de todos los niveles y edades; basta con anhelar servir a Dios, y desear trazar bien Su Palabra de verdad.

martes, 2 de octubre de 2018

Alas en el corazón

 Alas en el corazón

¡Ya está en Amazon Alas en el corazón, la más importante publicación cristiana cubana tocante al tema de misiones!
¡Ya está a la venta!, en respuesta al justo reclamo que hicieran innumerables lectores de Norte, Latinoamérica y España.
El éxito que representó la primera edición, en 2016, con 1200 ejemplares en circulación, se vio coronado ahora por una segunda edición, revisada, ampliada, y a disposición de todos en formato físico y electrónico.
¿Quién fue Onelio González? ¿Cómo vino a dar desde el remoto Rejondón de Báguanos, en el oriente cubano, hasta las más intrincadas aldeas de los hostiles Shuar, en la Amazonía? ¿Cuál fue su obra? ¿De qué modo perdura hasta hoy su influencia? Las tales preguntas son contestadas en este libro, que presenta, en relatos inéditos, estremecedoras vivencias del más importante misionero pentecostal cubano de las Asambleas de Dios, recogidas por el Dr. Octavio Ríos Verdecia, historiador, escritor y profesor de la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios de América Latina, Springfield, MO., EUA.
Se coloca en las manos del lector una cuidadosa investigación de campo, donde la familia del destacado misionero une fuerzas con más de cuarenta ministros en la reconstrucción de hechos no registrados por los Archivos de Historia de las Asambleas de Dios. Esta revisión, a la par que abarca una impresionante vida, cubre los movimientos embrionarios del despertar misionero pentecostal cubano, y ahonda en consideraciones históricas muy detalladas concernientes a la recia oposición que tuvo el accionar evangélico en la isla durante los últimos cincuenta años.
Usted no volverá a ser el mismo después que lea este libro.
¡No lo pierda de ningún modo! Vaya de inmediato a la dirección:

Para formato físico (tapa blanda):


Para formato electrónico:


Comité Editorial

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Ámala, créela, vívela


“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Sal.119:105).

La civilización occidental está fundada sobre la Biblia (1). Cosas tan cotidianas como las escuelas públicas y los hospitales son ‘inventos’ cristianos nacidos del mensaje de amor y compasión que trajo el evangelio a la humanidad (2). La Biblia elevó a los salvajes de las Islas Británicas al orden y la decencia, casi terminó con la antropofagia en África y las Islas del Pacífico, dignificó a la mujer, y promovió las medidas universales de protección a la infancia y la ancianidad. El bíblico nacimiento de Cristo determina nuestra era. La Biblia ha influido y casi dirigido el avance de todas las artes; sea la literatura en Shakespeare, Milton, Kipling, Carlyle, Tolstoi, Dostoievski y Víctor Hugo; sea 1a pintura en Rembrandt, Rafael y Miguel Ángel; la música en Mendelssohn, Beethoven, Haendel, Haydn o la de Juan Sebastián Bach, que fue un ardiente luterano, y dedicó todo su genio a la música sacra, previendo toda la idea musical importante que ha surgido desde su época, sea en un sentido o en otro, la Biblia ha penetrado y dirigido la marcha de toda la civilización contemporánea. El llamado Derecho consuetudinario inglés, la Declaración de Derechos, la Carta Magna y la propia Constitución de los Estados Unidos tienen su fundamento en la Biblia (3).
Si este libro dirige la marcha del mundo, ¿cómo es que hay personas que la declaran sin valor como referente ético para todo asunto de la vida. Algunos, por otro lado, en las ardientes discusiones éticas contemporáneas, pretenden cercenarla, para tomar solo de ella la parte que les conviene, en lo referido al amor universal de Dios, obviando la clara advertencia que, en relación con el juicio derramado sobre todo lo pecaminoso, el libro santo nos da.
Guíe la Palabra de Dios tu vida toda. Sea tu despertar y tu acostar, tu entrada y tu salida, el constante referente en tus decisiones, con el que normes los valores y peses cada gramo de tu conducta.
No te dejes confundir por estos tiempos de tanto revisionismo moral. Toma la Palabra de Dios, eterna, inmutable, viva; ahí está la ciencia y el consejo de Dios para toda la humanidad.
Ámala, créela, vívela.

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(1) Harold Willmington, Auxiliar Bíblico Portavoz. Grand Rapid, Michigan:  Editorial Portavoz 1995, p 819.
(2) EarleA. Rowell. El libro invicto, sl., sf., n/p.
(3) Willmington, Ibid.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Él os guiará a toda la verdad


El 16 de marzo de 1946, Harry S. Truman (1884-1972), trigésimo tercer presidente de los Estados Unidos, ante un nutrido auditorio que se congregó en Columbus, en el contexto de la histórica Conferencia del Consejo Federal de Iglesias, elevó unas palabras en las que transparentaba hondo pesar como estadista de la posguerra. Él dijo: “¡Oh, por un Isaías o un San Pablo para despertar a este mundo enfermo a sus responsabilidades morales!”(1).
El 12 de abril de 1945, tras la muerte de Roosevelt, Truman había tenido que asumir la presidencia; convulsionaba para entonces el mundo en los estertores finales de la Segunda Guerra Mundial (2). Mucho discuten hasta hoy los académicos militares, si era o no necesario el lanzamiento de la bomba atómica sobre Japón, aliado de Alemania en la guerra. Los que están en contra, alegan que el gobierno nipón, para entonces, ya buscaba caminos de rendición que respetaran la perpetuidad de su sistema imperial; los que están a favor, recuerdan que el final de la guerra en el Pacífico dependería de una invasión, y esta se haría al costo de un número de vidas muy superior al que produjo el desembarco de Normandía. Por un camino u otro, lo cierto es que Truman ordenó el primer ataque atómico de la historia el 6 de agosto de 1946, sobre la ciudad de Hiroshima; se repetiría cuatro días después, el 9 de agosto, sobre la ciudad de Nagasaki. El día 15 de ese mismo mes, Japón mutiló su orgullo, y anunció la rendición incondicional. Había terminado la Segunda Guerra Mundial (3) (4).
Si bien el eco de los cañones no turbaría más los campos de guerra quedaba, sin embargo, iniciada la más importante carrera armamentista de la historia. Habían probado eficacia los más destructivos medios, y todos, abierta o encubiertamente, iban en pos de ellos. ¿Cómo guiar al mundo en un contexto así, donde la destrucción era la meta? Visto desde otro ángulo, la posguerra ofrecía el escenario de una paz frágil, el caos de pueblos reclamando pan, de huelgas continuas, ciudades destruidas, epidemias por contaminación. ¿Cómo guiar a un mundo tan desesperado? Los ojos de Truman se volvieron, en un sentido de añoranza a los profetas bíblicos y a los apóstoles de la naciente iglesia, en descuido y desdoro de que en el mundo está presente uno mayor…

¿Leyó el título de este artículo? ¿Su enunciado le resulta familiar? Son palabras de Jesús: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad…” (Jn. 16:13ª). Las pronunció a escasas horas de la cruz, en el momento más oscuro de la historia. Los cruentos sucesos que tendrían lugar llenarían de confusión a los ya atribulados discípulos. El tema era pertinente: no quedarían desamparados; venía otro tras Él; éste les guiaría “a toda la verdad”.
Cristo muere por los pecados del mundo en aquel memorable viernes santo; celebraba Israel la pascua judía; era el 15 de Nisán (posiblemente 7 de abril), del año 30 DC (5). Regresa Jesús a la vida en el poder de la resurrección el domingo, y durante cuarenta días tiene encuentros con los suyos. Congregados éstos en las colinas de Betania le ven ascender, y expectantes aguardan desde entonces la llegada de aquella persona anunciada.
Era la mañana de Pentecostés, cincuenta días después de la Pascua, cuando aquella promesa tomó cuerpo, y el Espíritu Santo descendió. “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” (Hch. 2:1-4). Para la mayoría de los estudiosos bíblicos este momento marca el nacimiento de la Iglesia. Nunca más aquel pusilánime grupo de discípulos sería igual. Escasos días antes se les vio “echar suertes” para definir quién quedaría en lugar de Judas Iscariote (Hch. 1:26). Después de Pentecostés nunca más usarían un método así. Aquel que fue enviado a la tierra en respuesta al primer acto de intercesión sacerdotal de Jesús en el cielo, el Espíritu Santo de la promesa, les guiaría a toda verdad.
Han pasado dos mil años, y la necesidad de que el Espíritu Santo nos guie creció. Nunca como ahora la inseguridad se otea en todos los frentes; el engaño penetró cada concepto humano; la confusión se multiplica por días, exponencialmente. Mire en derredor, todos mienten. Hace ochenta años un hombre era capaz de morir por su palabra; hoy día usted se pregunta ¿a quién creer? Un alud de mentiras crece indetenible, y rueda, en la pendiente inclinada de los tiempos; moralistas, filósofos, economistas, astrólogos, ocultistas, políticos, artistas, pensadores, todos mienten. Mienten la prensa plana y digital, mienten los noticieros televisivos, la radio, y los inmensos espacios de internet. Personas eminentes difunden los más adulterados engaños, y nos aplastan con su suficiencia argumental, en tanto usted que es una persona pobre de entendimiento, se ve reducido a una triste condición desde la que solo puede decir: “Si los que saben, dicen eso, ¿qué puedo yo objetar?” Por ese camino los pueblos han llegado a creer las más disparatadas afirmaciones.
¿Hay una verdad? Si existe ¿cuál es? ¿Cómo discernirla en cada reto que te lanza la vida? “¡No hay una verdad absoluta!”, truena el materialismo dialéctico, desconociendo el hecho de que, al negar su existencia, ya dijeron una, y en tácito olvido de que el mundo está construido sobre absolutos, en el epicentro de los cuáles se sientan cotidianidades tan dispares como la triste muerte de todos los hombres, y la inflexible ley de la gravedad. “¡Dejemos que cada uno encuentre su propia verdad!”, es el conjuro desesperado de los existencialistas. En refuerzo del caos acuden, en innoble alianza, el relativismo moral, la ética situacional, y el hedonismo, este último con su archiconocida fórmula de autocomplacencia: “si eso te hace feliz, ¡adelante!”
¡¿Cómo hemos llegado hasta aquí?! Ciertamente, y para su mal, la humanidad ha desestimado históricamente la capacidad que tiene Satanás para usar las sutiles herramientas del engaño. Jesús le llamó “príncipe de este mundo” (Jn. 16:11) y “padre de mentira” (Jn. 8:44); Martín Lutero, en su himno “Castillo fuerte”, afirma que “…cual él no hay en la tierra” (6). Engaña con la misma facilidad a sabios y a necios; en el ejercicio de su incomparable arte hace fenecer en los tenebrosos mares de la confusión, a ilustres ciudadanos como a humildes orillados del pueblo. Su poder para hacer creer el menos creíble de los conceptos, y su capacidad para lograr que la gente acepte las más inaceptables afirmaciones, llamando a lo blanco, negro, y a lo negro, blanco, se mueven en el rango mismo de lo inaudito. Hoy controla la cultura, las modas, el pensamiento, la filosofía. Su oscuro ser está detrás de la confusión de cada chofer experimentado que, de pronto, se ve envuelto en un inexplicable accidente; llena la mente de la mujer que aborta lo más preciado de sí: su hijo; inclina a aquel fumador inveterado, y le convence de que el cáncer que afectó a otros a él no lo alcanzará, hasta el penoso día en que éste se ve espumeando sangre; ciega a ese hombre que, después de treinta años de matrimonio, encuentra repulsiva a su esposa, y dejándole atrás, con sus hijos, la desampara y se va, para no volver nunca más...
Engaño, engaño, y más engaño.
Francisca Fernández Villegas, diaconisa de la Iglesia “Palabras de Vida”, que pastoreamos mi esposa y yo por dieciocho años, en La Habana, tuvo un sueño muy revelador acerca de su vecina; despertó inquieta, tocó a su puerta y se lo contó; le hizo un llamado a la salvación en Jesús, y le habló del fin de los tiempos. Ella le contestó: “Desde que yo nací estoy oyendo decir que el mundo se va a acabar”. Rechazó aquel mensaje en el que estaba su última oportunidad. Tres días después perdió totalmente la razón, y le recluyeron en un centro psiquiátrico, hasta hoy. Engañada por lo que dice la mayoría de la gente, desdeñó la voz del Espíritu, que es la única que nos guía a la verdad; olvidó que no siempre la mayoría tuvo la razón, y Mark Twain tuvo que escribir: “Todo hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa” (7). Olvidó que fue la mayoría la que condenó a Copérnico, al tiempo que éste levantaba la teoría heliocéntrica, según la cual la tierra gira alrededor del sol; aun Lutero terminó diciendo de él: “Ese necio pretende cambiar el sistema entero de la astronomía…” (8). Olvidó que Ignacio Semmelweis sentó las bases de la teoría microbiana de la enfermedad y sus contemporáneos le consideraron oficialmente loco tras escucharle exigir el lavado de manos en los cirujanos (9); terminaría su pobre vida maldecido por todos, en un manicomio, a donde le internaron en julio de 1865 (10) (11).
Las mayorías no son buenos referentes de la verdad. Siempre me pregunté en los días que viví en medio de mi pobre pueblo, a las alturas de la década de 1970, cómo aquellos inmensos grupos humanos perseveraban en el error de creer que no hay un Dios, mientras impertérritos seguían adelante, y cómo, a la par, un reducido grupo de personas, muchas de ellas en la ancianidad, marchaban cada domingo, con sus biblias debajo del brazo, rumbo a la iglesia más cercana. Puedo recordar aquella noche de 1979, a la puerta del Templo Bautista de Zulueta y Dragones, en La Habana, como veía en el interior del inmenso salón a unas veinte personas, escuchando atentas a su pastor, mientras frente al Templo, la parada de ómnibus agrupaba a más de cien. Aquel desbalance de proporciones no dejaba de confundir a toda mente joven. Los cristianos en los templos, escuelas, hospitales, centros laborales, siempre eran los menos, y sin embargo, por treinta años no pudieron ser confundidos: el Espíritu Santo les guio a la verdad, y no se apartaron de Sus caminos.
Veinte años después se desmoronó el campo socialista; los comunistas se miraban unos a otros turbados hasta en la última fibra de su ser. No los había guiado la verdad; pretendieron vivir de espaldas a Dios, y fracasaron, ellos y todos los que le siguieron… ¿Dónde estuvo el error? No lo busque en otro lugar: solo el Espíritu Santo nos puede llevar a la verdad. Ellos creyeron poder nadar con éxito en este inmenso mar de confusión, con una ideología por sola brújula. Desestimaron la capacidad de engaño con que se mueven las tinieblas, y arrastraron con ellos a pueblos enteros detrás de doctrinas, consignas y presunciones humanas. “¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!” (Is. 31:1).
En 1992 se repitió para mí la escena descrita acerca del Templo de Zulueta y Dragones, pero ahora las proporciones habían cambiado su correlación; dentro del Templo estaban presentes más de quinientas personas, mientras la parada de ómnibus estaba vacía… Mucho pueblo había recibido a Jesús como Salvador personal, y el Espíritu Santo les abrió paso rumbo a la verdad. Treinta años de torcido adoctrinamiento político fueron derribados en escasos meses.
Perdura hasta hoy la renuencia de seguir enseñando en escuelas y universidades cubanas un marxismo rancio que, agónico, intenta desenterrar su oscuro ateísmo.  Huelga decir que dondequiera que esta doctrina filosófica se ha probado lo único que ha traído es dolor, pobreza, tristeza y finalmente engaño, mucho engaño, el peor de todos, aquel que lleva a la gente a creer, ilusoriamente, que ha encontrado la verdad. Ni esa filosofía, de suyo anticuada y no verificada, ni ninguna otra, han demostrado ser el camino para llegar a la verdad, porque desde Sócrates hasta Bertrand Rusell lo único que los filósofos nos han enseñado es que hay más preguntas que respuestas.
¿Sabe cuál es el manuscrito más antiguo del Nuevo Testamento?; se le conoce como papiro Rylands; su nombre de catálogo es P52; se conserva en la Biblioteca John Rylands, de Manchester, Inglaterra. Es todo un tesoro. Los investigadores afirman que la morfología de su escritura sugiere fuertemente la temprana fecha del período adriánico, entre los años 117 y 138 DC. Apenas mide 8,9 x 6 cms. Contiene, en una de sus caras, palabras muy significativas, correspondientes al evangelio de Juan, capítulo 18, versículos 37 y 38. Allí se leen, en las primeras dos oraciones, palabras de Jesús: “[…] ‘soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz’. Le dijo Pilato: ‘¿Qué es la verdad?’ Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: ‘Yo no hallo en él ningún delito’”. (15). Es curioso que el manuscrito más antiguo que se haya encontrado, concerniente a la persona de Jesús recoja, como tema central, aquella interacción del Señor con Pilato, en torno a la verdad. De parte del Señor se lee la solemne afirmación en que describe quienes son los que vienen a Él: “Todo aquel que es de la verdad oye mi voz”. Del lado de Pilato aparece la interrogante más importante de todos los tiempos: “¿Qué es la verdad?” No era una pregunta ociosa; la verdad es pivote en que giran los asuntos centrales de la existencia humana. De hecho, está íntimamente vinculada al sentido mismo de la vida. Quedaría rubricada en la antiquísima esquela del frágil papiro la pregunta de aquel retorcido juez, tal vez como señal de cuántas veces en la historia, en boca de todos, se repetiría.
Perdurará hasta el final de los tiempos la ingente búsqueda de la verdad. La gente correrá de un lado a otro tras ella, viviendo la extraña experiencia de aquel procurador romano de Judea, Poncio Pilato, que preguntaba por la verdad al tiempo que la tenía delante. Por el valor de la sangre de Cristo el Espíritu Santo fue derramado en la tierra. Está cerca de cada hombre, mujer y niño. Aproveche su cercanía.
Escudriñe la Palabra de Dios, lea la Biblia, y pida contantemente la asistencia del Espíritu Santo. No confíe en los grandes intelectos. Recuerde que no es la mente, por bien dotada que esté, la que nos puede proteger, en esta vida, de tanta confusión, mucho menos guiarnos a la verdad; son muchos los que magnifican el valor de la cultura y la ciencia; el historiador francés Christian Ingrao demostró que la mayor parte de los mandos nazis eran universitarios, a veces, con dos carreras (12). Josef Mengele, “el ángel de la muerte”, era doctor en medicina y antropología (13); Joseph Goebbels, el ideólogo del nazismo, aquel hombro sobre el que recostaba Adolfo Hitler su cabeza, era Doctor en Filosofía (14).
No, no se deje engañar nunca; solo el Espíritu Santo guía a la verdad. Un campesino humilde, fiel a Cristo, sin recursos psicológicos, ni técnicas especializadas, es capaz de distinguir cuando alguien le quiere traicionar; el Espíritu Santo le da testimonio. Una persona llena de Él es muy difícil de engañar; discierne, más allá de las palabras y gestos del embaucador, esa voz profunda del Espíritu que le lleva, por la claridad de la revelación, a no ser confundido.
Vivimos tiempos de redoblado engaño. Nunca más que ahora a lo malo se le llamó bueno, y a lo bueno malo (Is. 5:20). La maldad en forma de mentira y confusión lo ha llenado todo, y frente a esta calamitosa realidad tu único aliado es el Espíritu Santo; no puedes confiar en otro; solo Él te guiará a la verdad, pero para eso tienes que recibir a Jesús como Salvador personal; este paso es el principio de toda bendición y protección. El Señor Jesús enviará a ti al Espíritu Santo que es quien le representa en la tierra, y Él te guiará por los inseguros caminos de la vida, ayudándote siempre a encontrar la verdad. Nadie podrá venir a confundirte. Ninguna corriente de esta época, por popular que se vuelva, podrá arrastrarte en la desenfrenada carrera del engaño. Muchos perecerán asfixiados entre los tentáculos del error, pero tú serás preservado; el Espíritu Santo, que da permanente testimonio, te llevará siempre a la verdad.
Así te bendiga el Señor; es mi oración.
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(1) Harry S. Truman Presidential Library and Museum. Public Papers. Harry S. Truman 1945-1953. Accedido el 1 de septiembre de 2018, 11:30 PM. https://www.trumanlibrary.org/publicpapers/index.php?pid=1494   
(2) This day in history. https://www.history.com/this-day-in-history/harry-s-truman-is-bornv Accedido el 3 de septiembre de 2018, 12:57 PM.
(3) Arturo Wallace. BBC Mundo. ¿Era necesario lanzar la bomba atómica contra Hiroshima? Publicado: 26 de mayo de 2016. Accedido el 3 de septiembre de 2018, 1:09 PM. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150805_hiroshima_bomba_atomica_aniversario_razones_aw
(4) Ryan Browne. CNÑ. “Historia. ¿Por qué EE.UU. arrojó una bomba nuclear sobre Hiroshima?” https://cnnespanol.cnn.com/2016/05/27/por-que-ee-uu-arrojo-una-bomba-nuclear-sobre-hiroshima/ Publicado: 27 de mayo de 2016. Accedido el 3 de septiembre de 2018, 1:25 PM.
(5) Got Questions. ¿En qué año murió Jesús? https://www.gotquestions.org/Espanol/ano-murio-Jesus.html Accedido el 3 de septiembre de 2018, 1:59 PM.
(6) Edith Aravena. Música.com > E > Letras de Edith Aravena > Letra Castillo Fuerte es Nuestro Dios. https://www.musica.com/letras.asp?letra=1563062 Accedido el 4 de septiembre de 2018, 4:23 PM.
(7) Elena Sanz. Muy interesante. “Seis citas de Mark Twain”. https://www.muyinteresante.es/cultura/arte-cultura/articulo/seis-citas-de-mark-twain Accedido el 3 de septiembre de 2018, 3:04 PM.
(8) Polak. “Científicos perseguidos. Nicolás Copérnico”. Publicado: 4 de septiembre de 2012. Accedido: 3 de septiembre de 2018, 3:14 PM. https://www.vix.com/es/btg/curiosidades/3919/cientificos-perseguidos-nicolas-copernico 
(9) Diez científicos tachados de locos y peligrosos. https://www.elnuevodia.com/ciencia/ciencia/nota/diezcientificostachadosdelocosypeligrosos-1790918/ Accedido el 3 de septiembre de 2018, 3:22 PM.
(10) Emilio de Benito. El País. “El mártir del lavado de manos”. https://elpais.com/elpais/2015/04/24/ciencia/1429895154_431101.html Publicado: 24 de abril de 2015. Accedido el 3 de septiembre de 2018, 3:30 PM.
(11) Jorge Bruno. Ojos curiosos. “La muerte de un loco”. http://ojoscuriosos.com/la-muerte-de-un-loco/ Accedido el 3 de septiembre de 2018, 3:35 PM.
(12) David Solar. Enlace Judío. “Los intelectuales de las SS: la mayoría de los mandos nazis eran universitarios”. Publicado: 13 de junio de 2017. https://www.enlacejudio.com/2017/06/13/los-intelectuales-las-ss-la-mayoria-los-mandos-nazis-universitarios/ Accedido el 3 de septiembre de 2018, 5:20 PM.
(13) Manuel P. Villatoro. Actualizado: 21 de mayo de 2015. ABC Historia. “Mengele, el sádico doctor nazi obsesionado con los experimentos humanos”. https://www.abc.es/archivo/20130319/abci-mengele-historia-militar-201303151702.html Accedido el 3 de septiembre de 2018, 5:30 PM.
(14) S.a. La Prensa. Segunda Guerra Mundial: Joseph Goebbels, de escritor frustrado a ministro de la propaganda nazi. 15 de marzo de 2016. https://laprensa.peru.com/cultura/noticia-segunda-guerra-mundial-jospeh-goebbels-escritor-frustrado-ministro-propaganda-nazi-59141 Accedido el 3 de septiembre de 2018, 4:34 PM.
(15) Luis Antequera. En cuerpo y alma. Del Papiro Rylands, el fragmento del Evangelio más antiguo nunca hallado. https://www.religionenlibertad.com/blog/18941/del-papiro-rylands-el-fragmento-del-evangelio-mas-antiguo-nunca-hallado.html Accedido el 4 de septiembre de 2018, 9:53 AM.

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