Translate

miércoles, 18 de julio de 2018

III. Historia de las Asambleas de Dios de Cuba



Los años 1950 y 1951 marcan para siempre la historia del movimiento pentecostal cubano por las cruzadas evangélicas que tuvieron lugar. La primera de estas campañas tuvo como sede a Santiago de Cuba. Ocurrió en marzo de 1950, bajo el ministerio de Tommy Lee Osborn.[1]
En el mes de marzo de 1950,[2] T. L. Osborn, con solo veintiséis años, desata una campaña evangélica en Santiago de Cuba, en el estadio Antonio Maceo, de la ciudad. Duró ocho días y sacudió todo el oriente cubano con cientos de convertidos. La revista Revival, publicación oficial del Ministerio “La Voz de Fe”, de T. L. Osborn, dio cobertura noticiosa a aquel impresionante evento, dando fe acerca de cientos de milagros. [3]
Terminada la campaña de T. L. Osborn en Santiago de Cuba, Dennis Valdez, pastor de Palma Soriano, inició una campaña en su localidad. Se usó para eso un terreno espacioso donde se levantó una plataforma y se instalaron luces eléctricas, obrando Dios un crecido número de sanidades y milagros que dieron al traste con una concurrencia de quince mil personas.[4] La ciudad y sus alrededores fueron sacudidas hasta sus cimientos. Terminada la campaña, hubo necesidad de ampliar el templo. Pocos días después Dios visitó Palma con un derramamiento del Espíritu Santo, y veinte hermanos hablaron en nuevas lenguas.[5]
En los campos cercanos a Palma Soriano se prendió la llama pentecostal, especialmente en Las Cruces, desde donde Fe Montejo reportaba que el fuego seguía ardiendo, en Lajas, donde cinco miembros habían recibido el bautismo del Espíritu Santo y en Xavier, donde tuvieron lugar cultos especiales. En estos tres lugares sanidades sorprendentes y nuevas lenguas del Espíritu anunciaron la llegada de una visitación especial.[6]
Todos los puntos de la extensísima Oriente, desde un extremo hasta el otro, se activaron.  Los pastores de Oriente unieron fuerzas y apoyados por la dirección nacional de la Organización de las Asambleas de Dios, volvieron su mirada en Holguín, hacia la vetusta Banes. Allí se lanzan con todo el respaldo del Espíritu Santo y, en esa insospechada locación de la geografía norte del Oriente cubano, estalla un avivamiento. La campaña tuvo lugar en el estadio de Banes, desde el lunes 22 hasta el domingo 28 de mayo de 1950.[7] El Rev. Luis M. Ortiz, presbítero de Oriente y máximo impulsor de estos eventos relataría: “La última noche de campaña. . . fue la noche cuando más testimonios de sanidad hubo. . . el Señor sanó a miles”.[8]
 Ruth Weitkamp (Rosita) reportó visiblemente animada, para La Antorcha Pentecostal, No. 11, noviembre de 1950, p. 5:

Baracoa, la villa más remota y estratégica de nuestra bella Cuba (…) Este precioso avivamiento comenzó con la Campaña Evangelística y de Sanidad Divina celebrada durante los días 27 de junio al 3 de julio del año en curso, campaña que fue conducida por nuestro apreciado Superintendente. Rev. Hugo P. Jeter. No se hicieron anuncios especiales, pero cada persona se constituyó en un vocero y muy pronto hicieron llegar la noticia hasta el lugar más apartado de esta montañosa región.
Los cultos se celebraron en el Stadium de la ciudad. La primera noche asistieron como tres mil personas y así cada noche aumentó el público hasta pasar de ocho mil personas. Era maravilloso y sorprendente contemplar como llegaban personas de más de setenta kilómetros por caminos pésimos y tortuosos y pedregosas montañas, quienes venían, bien a caballo, a pie, en barcos y aun en avión.[9]


Entre el jueves 4 y el domingo 28 de enero de 1951 el Evangelista Internacional Tommy Lee Osborn, con veintisiete años, se lanza a una gran cruzada evangélica en la Ciudad de Camagüey.[10] Tendría como sede el estadio Guarina, situado en la Carretera Central, muy cercano a la ciudad y dentro del radio urbano de transporte.[11] Más de cincuenta mil almas hicieron profesión de fe durante aquellos veinticuatro días en la ciudad más católica de Cuba: Camagüey.[12] El Superintendente, Rev. Hugh P. Jeter, escribiría emocionado: “¡Avivamiento! ¡Cuánto nos alegra cuando Dios obra y conmueve a un pueblo entero! La campaña evangélica y de sanidad divina de Camagüey ha sido lo más grande que hemos visto hasta la fecha”...[13]
En la campaña de Camagüey se convirtieron Leovigildo Cuellar Valladares, Rolando Rivero Reyes, Víctor García Martínez, Manuel Cruz Vasconcelos, Manuel González González y Mario Barbán Ortiz, todos los cuales fueron después ministros de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) con una trayectoria reconocida y una hoja de servicios que resistió sin dobleces el paso del tiempo.[14] Estos hermanos han sido por muchos años testigos vivenciales de las cosas que allí pasaron.
El Rev. Ángel López Flores, en la síntesis de la evaluación que hace  de todo lo que allí vio, resume: “T. L. Osborn era un gran evangelista con un mensaje sencillo, que reunió en el estadio  Guarina a más de cuarenta mil personas y las sanidades ocurrieron por montones. No se puede olvidar el crecimiento de la Iglesia que se derivó de aquellas campanas”.[15] La Revda. Josefa Bardanca Belmas, testigo de todos aquellos hechos, afirma: “De 1951 para acá, con el movimiento del Espíritu que trajo aquella campaña, surgieron todas las iglesias de la provincia. Recuerdo que vino un hombre desde Sibanicú con una lista firmada por cien nombres en que pedían se fuera a evangelizar allá.[16]
Acerca de las favorables consecuencias para la predicación del evangelio que se desataron con esta campaña, relata Rolando Rivero:
A partir de aquel momento cualquiera se paraba en un lugar a predicar y la gente le oía, se empezaron a hacer campañas evangélicas, se empezaron a abrir obras en pueblos, en colonias de cañas, donde estaba la gente pobre, haitianos, jamaicanos, se iba allí a predicar.
Francisco Arredondo, que era el alcalde de Camagüey, fue a la campaña y en agradecimiento regaló el terreno donde está el actual Templo “Aleluya” de las Asambleas de Dios”. A fines del 51 se comenzó a construir el Templo. En junio de 1952, ‘huyéndole’ a los carnavales de San Juan, que los celebraban en la calle Horca –hoy Maximiliano Ramos–, que era justo donde estaba el pequeño templo de las Asambleas de Dios –actualmente casa pastoral del Templo “Aleluya”–, mudamos la iglesia para el templo actual, que todavía estaba con piso de tierra, sin fino en las paredes ni ventanas y con el techo de fibrocemento. [17]
La campaña de Victoria de las Tunas duró tres semanas y tuvo cobertura radial. Se usó para tales propósitos el estadio de beisbol. Terminada oficialmente la campaña Hilda Reffke y Ethel Marjorie (Margarita) McClendon, continuaron ministrando allí, con asistencias de cerca de ochocientas personas. Los cultos continuarían en una carpa vieja, durante unos seis meses, mientras se construía el templo. Dos días después de colocar el techo del nuevo templo, un huracán llegó a Victoria de las Tunas y destrozó la carpa, mientras los cristianos estaban congregados. Éstos corrieron a guarecerse en el Templo nuevo. Curiosa forma de inaugurarse.[18]
Mientras Camagüey ardía en fuego pentecostal, Oriente toda estaba nuevamente convulsionando bajo el poder de Dios. En efecto, R. E. Jeffery, James Nicholson y Rolando Echeverría —procedente de Palma Soriano éste último— llevaban adelante campañas evangelísticas de salvación y sanidad divina en Puerto Padre, Chaparra, Velazco, Bocas, San Germán y Mayarí. La campaña de R. E. Jeffery en Bayamo hizo historia.[19]
Por su lado La Habana era impactada bajo las campañas de B. G. Leonard de Canadá; niños recibían el bautismo del Espíritu Santo, en el contexto de un derramamiento sin precedentes de la gracia de Dios. A la par el evangelista Henke hacía una gran campaña en Madruga.[20]
En la misma fecha, Hugh P. Jeter escribe: “En Ciego de Ávila los hermanos ya tienen un local arrendado para los cultos.[21] El 16 de mayo de 1951, por primera vez en la historia de Ciego de Ávila, diecinueve hermanos reciben el bautismo del Espíritu Santo.[22]
El 29 de abril de 1951 se dedicó un terreno para fabricar el Templo de Victoria de las Tunas.  Hilda Reffke, apoyada por Ethel Marjorie McClendon, y el Comité de construcciones estaban librando esa colosal batalla.[23] En junio del mismo año el Superintendente, Hugh P. Jeter, reportaría: “En Victoria de las Tunas están empezando la construcción de su nuevo Templo. Oremos por ellos, la carpa está despidiéndose y tienen que obrar rápidamente”.[24]


La XII Convención Anual de la Iglesia Evangélica Pentecostal en Cuba (Asambleas de Dios) se celebró en Camagüey, entre el lunes 25 y el viernes 29 de junio de 1951.[25] Se usó para tales propósitos una nave que acomodó unas novecientas personas.[26] Esta sería la primera convención que tendría lugar en junio, a diferencia de las anteriores que se realizaron en enero.

Estadísticas generales en 1951

En 1951 la Iglesia Evangélica Pentecostal en Cuba (Asambleas de Dios) reportó:

Miembros en plena comunión (bautizados en agua).    740
Candidatos (convertidos pero no bautizados).              537
Bautizados en el Espíritu Santo.                                    654 [27]




El año 1952 fue de crecimiento notable en el número de Escuelas Dominicales. El Comité de Escuela Dominical (ED) para las alturas de 1952 estaba integrado por.

Maxine Richardson. Secretaria de ED en Oriente oriental
Marjorie Mc Clendon. Secretaria de ED en Oriente occidental
Estrella Martínez. Secretaria de ED en Camagüey
Coralia Martínez. Secretaria de ED en Las Villas
Virginia Carpenter. Secretaria de ED en el Presbiterio Occidental
Ruth (Rosita) Weitkamp. Vice-Directora
Luisa Jeter de Walker y Alva Walker. Directores[28]


La XIII Convención Anual tuvo lugar entre el 23 y el 27 de junio de 1952, en Ciego de Ávila, y en ella resultó electo, como Superintendente, Ezequiel Álvarez. Éste fue pastor presbiteriano en Sancti Spiritus y se incorporó a la Iglesia Evangélica Pentecostal en Cuba (Asambleas de Dios) al recibir el bautismo en el Espíritu Santo. Fue pastor de las Asambleas de Dios en New York y La Antorcha Pentecostal, No. 10, octubre de 1949, p. 7, le da la bienvenida a Cuba en agosto de 1949. Lideró la Obra Nacional desde 1952 hasta 1954 y desde 1956 hasta 1957.[29]
En febrero de 1953 Luisa Jeter de Walker cesa en su trabajo de la Escuela Dominical y pasa a trabajar en el Instituto Bíblico Pentecostal.[30]


Llegó a Cuba con su familia en los primeros días de noviembre del año 1945 y de inmediato comenzó a trabajar duramente en el campo misionero en Camagüey y Florida. Sostuvo varios pastorados, fue presbítero y finalmente Superintendente General desde 1954 hasta 1956. Su esposa se llamó Piedad y sus hijos Josué, Inés, Junior y Lidia. [31], [32] Murió el 16 de febrero de 1991, en Harbor City, California, Estados Unidos.[33]


Las tensiones que existían dentro de las Asambleas de Dios en Cuba entre puertorriqueños y norteamericanos es un tema que está ampliamente documentado. Estas tensiones no se percibían entre cubanos y norteamericanos y si existían estaban muy atenuadas: pastores que ocupaban funciones importantes en el liderazgo se habían casado con misioneras norteamericanas.[34]
El Rev. Héctor Pereira Sánchez ayuda con sus memorias en la comprensión del problema al que se abocaba la Organización nacional:

Luis M. Ortiz era un pastor puertorriqueño muy importante en Cuba. Él levantó la poderosa congregación de Santiago de Cuba. Había traducido los libros de doctrina de Myer Pearlman que nosotros usábamos. Era una personalidad muy prominente dentro de las Asambleas de Dios. Resulta que predicaba por una emisora de radio en Santiago de Cuba y desde allí comenzó a enviar pañuelos ungidos a los enfermos para sanidad divina. Esta práctica dio lugar a una situación de difícil manejo: la gente empezó a usar los pañuelos como amuletos. La práctica se extendió peligrosamente y pronto el Comité Ejecutivo se vio en la obligación de poner freno a aquello. Fue llamado Luis M. Ortiz y al no lograrse un entendimiento del asunto se le prohibió la tal práctica por los problemas que estaba trayendo. Ortiz no aceptó la decisión que se tomaba y decidió su separación de las Asambleas de Dios. Ahora bien, pienso que decir que fue por esto la división en mirar las cosas de forma incompleta. Existía un terreno predisponente entre puertorriqueños y norteamericanos. Los primeros acusaban a los segundos de ser liberales y los segundos a los primeros de ser legalistas. Los puertorriqueños aplicaban las llamadas ‘normas de santidad’ con mucho rigor. En el Oriente cubano dominaban sus conceptos al respecto. Estas diferencias tenían creadas un peligroso foco de tensión. Los pañuelos ungidos fueron solo el detonante…
El Superintendente General Ezequiel Álvarez fue llamado a cuentas por las Oficinas Centrales de Springfield. Al parecer se le responsabilizaba de la división que acababa de ocurrir. Le pidieron cuenta. Ezequiel Álvarez provenía de los presbiterianos y estando entre ellos había recibido el bautismo del Espíritu Santo. Decidió regresar nuevamente con ellos para ver si se aliviaba la tensión y Luis M. Ortiz volvía, pero Ortiz no volvió…[35]

Biria Legrá Jardines, recuerda: “Luis M. Ortiz llegó a nuestra humilde Iglesia de madera de las Asambleas de Dios de Moa, donde nos congregábamos. Para entonces yo tenía trece años. Estuve en la reunión que él hizo con todos los miembros. (…) . Recuerdo que habló, más que de cualquier otra cosa, de normas externas de santidad”.[36]

SURGE EL TEMPLO DE INFANTA Y SANTA MARTA

El 23 de abril de 1954 se inaugura el Templo de Infanta y Santa Marta, que vendría a ser en el futuro sede de las Oficinas Centrales de la Organización y Templo Madre de las Asambleas de Dios de Cuba.[37]

PROGRAMA NACIONAL DE LAS MISIONERITAS

En 1955 Hilda Reffke, ya casada con Andrés Román, y siendo Presidenta nuevamente del Concilio Misionero Femenil diseña el Programa nacional de las Misioneritas.[38]

RAMÓN L. NIEVES. SUPERINTENDENTE

Entre 1957 y 1961 ocupa la Superintendente el Rev. Ramón L. Nieves. Se le recuerda por su increíble dinamismo y el enfoque evangélico de su trabajo y predicación. Durante su pastorado en Pinar del Río su esposa Lucy de Nieves fue un gran apoyo que le permitía moverse nacionalmente, lo cual hacía manejando el mismo su pequeño auto. Llegaba a los poblados más lejanos, armaba una carpa y daba una campaña evangélica. Era incansable.[39]

EL TRIUNFO REVOLUCIONARIO DE 1959
      
La práctica totalidad de las denominaciones evangélicas miraron con simpatía el triunfo revolucionario en Cuba y celebraron, el 7 de febrero de 1959, un culto de Acción de Gracias en el Parque Central de La Habana. Participaron más de doce mil personas, con una coral en que se fundieron doscientas voces de miembros de las iglesias evangélicas de la capital. Muchos líderes evangélicos nacionales expresaban abiertamente su simpatía por la Revolución triunfante. Cuenta el Rev. Rolando Rivero Reyes: “Viajé para entonces con el Superintendente, Rev. Ramón L. Nieves en su auto hasta Oriente, y por todo el camino mantuvo el radio sintonizado, con gran volumen, en emisoras que difundían los discursos de Fidel Castro. Me hablaba incesantemente de su admiración hacia la revolución y el programa revolucionario”. La Revista Bohemia, por su parte, publicó artículos y una fotografía en la que aparecía Ramón L. Nieves junto a un grupo de alzados, transportando medicinas a la Sierra Maestra durante la lucha insurreccional.[40]  
Para septiembre de 1960, la Iglesia de Santos Suárez, en La Habana, abrió una nueva misión en Palatino bajo la dirección de Argelia García. María Quintana Guillén visitaba incesantemente todas las casas de la barriada, y dejaba una porción bíblica. El Rev. Santiago Martín abrió una misión en La Habana Vieja, y predicaba en el Parque Central de La Habana. Belkis Salazar, nombrada evangelista del presbiterio en ausencia del Rev. Pedro Placeres, dio campañas fructíferas y para el 22 de diciembre se le vería subir al púlpito de un nuevo templo, en Guanabacoa, en el reparto D´Beche, para expresar junto a su congregación, la increíble gratitud al Señor por haber concedido la realidad de lo que fuera un sueño.[41]

EOLAYO CABALLERO. SUPERINTENDENTE

En 1961 se celebra la Convención Nacional en la ciudad de Holguín marcando ésta una pauta importante en la historia de la Asamblea de Dios en Cuba: el Rev. Eolayo Caballero es elegido como Superintendente. Los Revs. Víctor García y Carlos Anderson recibieron la revelación de su persona por separado. Había una cierta inclinación por la elección del Rev. Gabriel Carides, pero la asamblea estuvo abierta a la voluntad divina. Dios se había revelado diez años atrás a este humilde siervo por medio de un mensaje profético.[42] La dirección de la Obra nacional quedó configurada de la siguiente forma:

Comité Ejecutivo

Superintendente. Eolayo Caballero. Superintendente. 1961-1979
Vice-Superintendente. Bernardo Amor
Secretario. Kerry González
Tesorero. Floyd Woodworth

Presbíteros

Occidente. Serafín Turbón
Las Villas. Ray Nylin
Camagüey Oriental. Elio González
Camagüey Occidental. Alivio García
Oriente Oriental. Manuel González
Oriente Central. Diego Perna
Oriente Occidental. Roberto Hidalgo[43]

Pronto los programas de nacionalización revolucionaria de las industrias y las escuelas afectaron la infraestructura y las perspectivas de trabajo de las iglesias católicas y protestantes.  La posterior orientación marxista de la sociedad y su desenfrenada lucha ideológica contra la religión llevó a la retirada de apoyo a la revolución por parte de muchos líderes y denominaciones protestantes que habían visto al principio, en las metas de ésta, objetivos comunes con la moral cristiana: cese de la prostitución, juego, mendicidad, desempleo y demás. Desanimados por la meta establecida de crear “al hombre nuevo” ateo, y ante el pronóstico social de segura extinción, las iglesias protestantes, –como la católica– sintieron que la revolución era una amenaza para el evangelio.[44]
El enfrentamiento de la iglesia protestante con el Estado Revolucionario tuvo, sin embargo, menos envergadura que el citado problema con la Iglesia Católica, debido a lo que Alonso Arencibia identifica para la iglesia protestante como “una configuración diferenciada de sus jerarquías”,  lo cual llevó a que algunos pastores tuvieran la libertad de adoptar una línea teológica adscrita a los cambios sociales que estaban ocurriendo y que llevó posteriormente a que se definieran dentro de los límites de la teología de la liberación, –movimiento que por la citada razón del pluralismo jerárquico de la iglesia protestante hizo que penetrara primero sus filas, a pesar de que tenía sus raíces en la Iglesia Católica–.[45] 
No obstante a lo considerado, la situación de la iglesia evangélica en general se hizo sumamente tensa durante toda la década de 1960. En las horas que siguieron al 13 de marzo de 1963 fue intervenido el Instituto Bíblico Pentecostal de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios), en Manacas, Las Villas; su director, el Rev. Floyd Woodworth fue acusado –sin ninguna prueba– de contrarrevolución y obligado a abandonar el país, después de permanecer más de una semana en prisión. “Pocos días antes –cuenta el Rev. Hugo Reyes Hidalgo–  habían estado en el seminario indagando con el Pr. Woodworth acerca de por qué no estaba izada la bandera. Éste explicó que no tenía soga. Al día siguiente en uno de los periódicos apareció un titular: “Una soga para Mr. Floyd”. Había llegado a su fin el sistema de formación de pastores de modo interno para la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios).[46]
Ramón L. Nieves fue detenido y deportado. Cuenta el Rev. Rolando Rivero Reyes: “Él protestó frente a los que lo detenían, y les decía: ‘Llamen a Fidel Castro para que él les diga quién yo soy’. De nada valió. Era puertorriqueño. Lo deportaron también”.[47]

LA TRISTE HISTORIA DE LA UMAP

Las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) surgieron en noviembre de 1965 y terminaron como un rotundo fracaso en junio de 1968. Representaron, en teoría, un intento de reeducar y concentrar a jóvenes –algunos no tan jóvenes– considerados no aptos para el Servicio Militar Obligatorio. Delincuentes, pre-delincuentes, vagos, homosexuales, drogadictos y religiosos, especialmente líderes, fueron la “materia prima humana” de la que se nutrió aquel infecto lugar. Por determinadas razones, ciertos casos, sin ser “lacras sociales”, terminaron también allí.[48] De las Asambleas de Dios de Cuba fueron recluidos en la UMAP, Herminio Pupo González, Armando Trujillo Padrón, Julio Valera, Jorge Luis Saavedra de los Santos y Dagoberto Jane, entre otros.[49]
El Rev. Dr. Octavio Ríos Verdecia afirma en Nube de Testigos, p. 331: “La historia ha demostrado el error tan grande que se cometió al etiquetar de “lacra social” al sector religioso, frente a lo cual clamó la justicia. El desmoronamiento de la UMAP solo tres años después habla por sí solo. Los delincuentes salieron de allí siendo más delincuentes, los homosexuales más homosexuales, y los cristianos…¡¡más cristianos!!”

LA OPOSICIÓN MARXISTA A LA FE CRISTIANA

Si los planes que se instrumentaron para apagar la fe cristiana hubieran dado el resultado que se esperaba hoy no hubiese Iglesia cristiana en Cuba. La posición confesionalista atea esparció la semilla marxista y mutiló la expresión espiritual genuina y auténtica del cubano. El verde caimán no se ha recuperado todavía de los daños que esto causó. Para mucho este fue el error más grande y costoso de toda la historia.[50]
Las tensiones se mantuvieron especialmente recrudecidas en toda la década del 60. Los servicios se desarrollaban en un clima donde se sentía el peligro. Cuenta el Rev. Jaime Rodríguez, que siendo pastor en la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) de Madruga, sintió un día predicar acerca del Salmo 46, que comienza diciendo: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”. Estas palabras fueron mal entendidas por un informante presente, y “corrió la voz”. En el próximo servicio, mientras la iglesia comenzaba su culto normal, una multitud impresionante venía descendiendo por la calle, justo hasta dar con la entrada de la iglesia donde hicieron una manifestación pública y estrepitosa. El pastor J. Rodríguez cuenta que solo atinó a poner a los miembros de la iglesia a orar, y así poco a poco, se fue disolviendo aquel innecesario, ridículo y peligroso desorden que tantas consecuencias desagradables pudo traer.[51]
Cuenta el Rev. Hugo Reyes Hidalgo que, saliendo de una Confraternidad presbiterial de  la Iglesia Evangélica  Pentecostal  de Cuba  (Asambleas de Dios)  –actividad que reúne a varias congregaciones de la Organización  periódicamente–, a principios de esa misma difícil década, usándose como sede el Templo de San Francisco de Paula, al estacionarse los pastores y miembros pacíficamente a esperar el ómnibus en la Calzada de Güines, una impresionante  multitud venía descendiendo por la carretera, ocupando el espacio vial. Gritaban desaforadamente. Al llegar allí se situaron  frente a ellos. Eran miles de personas, con una actitud abiertamente desafiante, algunos armados con palos y piedras. Los peores y más irrepetibles insultos fueron lanzados por aquella multitud histérica y mal dirigida, al grupo asustado de indefensos feligreses, que observaban  espantados, esperando a ver en que iba a parar aquello. Los ómnibus que se acercaban seguían de largo. No era posible salir de allí. Correr era peligroso.[52]
Para hacer más tensas las cosas la ley No. 1173 del 17 de marzo de 1965, colocó al Registro de Asociaciones bajo la dirección del Ministerio del Interior; las iglesias empezaron a sentirse fiscalizadas desde una perspectiva militar. La preocupación creció al advertirse que el Departamento de Prevención Social de dicho Ministerio era el encargado de esa labor. El Registro de Asociaciones no volvería al Ministerio de Justicia hasta la entrada en vigor de la Constitución Socialista, el 24 de febrero de 1976.[53]
En 1970, Orson Vila fue detectado predicando en la capilla bautista de Santa Clara, lo que trajo como consecuencia inmediata su expulsión de la Universidad, en el quinto año de la carrera de medicina.[54] Se desarrollaría en los años siguientes como el evangelista de poder más notable de Cuba.
Todos los pastores y congregaciones sufrieron grandes presiones. Ser miembro de una Iglesia suponía un estigma que invalidaba para estudios universitarios y buenos trabajos. Se luchaba abiertamente contra la Iglesia, a la que se le llamaba en todos los planes de estudio y medios de prensa, “instrumento de coacción ideológica”, “opio de los pueblos”, “arma al servicio de las clases dominantes”, “atraso”, “oscurantismo” y “superstición”. Cuando la membresía caía a menos de doce personas, las autoridades se presentaban en el Templo exigiendo el cierre del inmueble, toda vez que, con una cantidad tan pequeña, no se cumplían los requerimientos numérico-legales para existir como iglesia.[55]
Todo religioso estaba fichado, como enfermo en cuarentena, cuya curación debía ser escrupulosamente constatada para que no contagiase a los demás. Las peores discriminaciones fueron enfrentadas por los cristianos cubanos y por el resto del sector religioso de la sociedad. A ellos les estaban asignados los peores trabajos. Se les bloqueó el acceso a la Universidad; ésta última llegó a ser “depurada” de religiosos, los cuales fueron expulsados de sus aulas; se les llegó a prohibir completamente la entrada, como si no fueran cubanos, bajo el restrictivo, exclusivista y discriminatorio slogan: “La Universidad es para los revolucionarios”. A la par que se incorporaba al negro y a la mujer a la sociedad, esa misma sociedad olvidaba que igual de dura e inhumana era la discriminación al religioso.[56]
A todo lo largo de la década del 60 y del 70 ser cristiano requería una franca vocación de mártir. De ahí que se desarrollara una doble moral en muchas personas. El pueblo cubano siempre fue un pueblo religioso, pero para entonces era un estigma la confesión de la fe, por tanto la gente se abstenía de hacerlo y “seguían el juego” de fingirse ateas.[57]
La influencia marxista en la sociedad creció en la medida que Cuba profundizaba sus relaciones con el campo socialista y su dependencia del CAME. Las metas de la formación del “hombre nuevo” –confesionalmente ateo– se hicieron más perseguidas y añoradas. Las escuelas reforzaron su ataque contra toda forma de religión. No se cerraron en general las iglesias pero desde el triunfo revolucionario cesó la ley de inscripción de nuevas denominaciones, y en general fue suprimida la libertad de asociación.[58]
Lenta y muy pausadamente las relaciones Iglesia-Estado se fueron haciendo más naturales con el andar de los años. Las expectativas de extinción de la religión tal vez fueron sustituidas por conceptos marxistas más refinados, que veían la religión como “una forma de la conciencia social”. La Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del PCC  hizo un trabajo de comunicación aún dentro de las limitaciones mutuas de concepción. Su Director, José Felipe Carneado, inició un proceso de análisis y gestión que dio al traste con la permisión y apertura de las casas-cultos, que en Cuba han suplido con creces la carestía de templos y que estaban prohibidas desde 1960. Muchas personas tenían que trasladarse varios kilómetros para llegar; ahora lo podrían hacer en pocos minutos. Dejó de ser el templo central del pueblo el lugar para cuyo acceso había que atravesar ríos, con toda la accidentalidad que esto supone; sucedía en Baracoa. Ahora la gente tenía la iglesia cerca, en una casa-culto; allí estaba la comunión y la añorada presencia de Dios.[59]

DESARROLLO DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS EN CIUDAD DE LA HABANA

Para la segunda mitad de la década del 70 se fueron observando algunos pequeños avances. En 1977 Alvio García Marcelo retoma la publicación de La Antorcha Pentecostal, publicación oficial de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) en la Iglesia de Marianao, que él mismo pastoreaba. El fuego evangelístico que por años había estado apagado se fue encendiendo. Memorable fue la campaña realizada por Leovigildo Cuellar en la Iglesia de Infanta y Santa Marta; unas cincuenta almas hicieron profesión de fe.[60]
En 1978 después de rendir una gran hoja de servicios, parte con el Señor el Rev. José Ramón Álvarez, Vice-Superintendente General. Había nacido en 1935.[61]

HUMBERTO MARTÍNEZ SABÓ. SUPERINTENDENTE

Del 24 al 27 de junio de 1979 se celebra la 40 Convención Nacional en la Habana; terminaría así la dirección de la institución por Eolayo Caballero, después de dieciocho años de arduo trabajo. Este Comité Ejecutivo ejerció su ministerio en los años más difíciles de la obra en Cuba. La directiva entrante quedaría integrada por:

Comité Ejecutivo

Superintendente. Rev. Humberto Martínez Sabó. Superintendente General 1979-1997
Vice-Superintendente. Rev. Luis Llanes Serantes
Secretario. Rev. Hugo Vidal Vidal
Vice-Secretario. Rev. Héctor Hunter Wright
Tesorero. Rev. Herminio Pupo González
Vice-Tesorero. Rev. Alvio García Marcelo

Presbíteros

Occidente. Rev. Raimundo Oropesa
Camagüey Occidental. Rev. Elio González
Camagüey Oriental. Rev. Arturo Garrido
Oriente Occidental. Rev. Efrain Acosta
Oriente Central. Rev. Martin Oliva
Oriente Oriental. Rev. Osías Rosell[62]

Esta década del ochenta se caracterizó por un retomar de la visión evangelística, por lo que se celebraron muchas campañas. Ya en 1979 las campañas evangélicas multitudinarias del Rev. Orson Vila Santoyo en Moa-Baracoa habían sacudido el oriente cubano. Para entonces la respuesta del gobierno, en lugar de habilitar espacio para la realización de las tales campañas, como era el deseo del pueblo, la respuesta había sido… encerrar en la cárcel al célebre evangelista cubano.[63] Son inenarrables las experiencias de presión que sufrieron todos los ministros evangélicos.
Poco a poco las personas fueron interesándose por este tipo de culto, donde el énfasis recaía en la predicación dinámica, la conversión de los impíos y las sanidades. Los ministros más usados fueron Lis Megia, Reinaldo Oropesa, Ramoncito López, Belardino Pérez, Zenaida Calderón, Dagoberto Trenhs, Manuel Cruz Vasconcellos, Lázaro Pino, Leovigildo Cuellar y Rafael Mendoza.[64]
En 1982, en Santos Suárez, se establece un nuevo pastor, Hugo Reyes Hidalgo; el cual funcionaría el próximo año como presbítero de occidente. Es de destacar la labor de los embajadores de Cristo, participando en la música y el canto; entre ellos se creó un hermoso coro presbiteral, una banda de música, un octeto y dos cuartetos: Emmanuel y Eben-ezer, deseosos todos de usar sus talentos en la evangelización dentro de las iglesias.[65]
En 1985 partió para estar con el señor la muy querida hermana Rosa Drake Peña; se le recordaría como siempre, sonriente y amable con todos; supo soportar con valor, paciencia y fe en su Señor su enfermedad, ejemplo digno de imitar. La hermana Rosita, como se le llamaba, sirvió al Señor desde muy temprana edad en la congregación de La Habana, devenida en la grey de Infanta y Santa Marta, donde permaneció hasta el fin de sus días. La Antorcha Pentecostal la menciona en su página “Forjadores de la historia” como una mujer de profunda intercesión; cuando se le pregunta a Mireya González Núñez, fundadora del Templo de Infanta y Santa Marta, en La Habana, lo que significó para su vida, ella contestó: “Fue en un sentido muy especial, mi hermana; en su oído vacié los secretos inconfesos de mi alma. Ella quería que la relevara en la intercesión; pero su ministerio ha sido único en la historia, la veía de rodillas en el altar… horas enteras… hasta la llegada de aquel momento donde sus gritos eran tan fuertes, su clamor tan grande... Quien no oyó a Rosita Drake gemir, no sabrá jamás hasta donde se puede elevar una intercesión en el espíritu”.[66]

SURGE EDISUB

En el año 1986, el Comité Ejecutivo propone al Rev. Luis Llanes Serantes y familia la tarea de crear un Instituto Bíblico. Los Llanes habían enseñado en el Instituto Bíblico Pentecostal de Manacas y habían trabajado en la Comisión Facultativa de Estudios Bíblicos de las Asambleas de Dios. La insigne Profesora Alba Llanes Labrada, cuenta acerca de aquellos días:
[Primer Paso] era un diminuto caserío, conformado por unas sesenta casas y apenas dos polvorientos caminos cruzados, a modo de calles. Los cañaverales formaban una tupida muralla que guardaba al poblado de la indiscreta mirada de los viajeros, que circulaban por la autopista. A ese lugar, conocido por unos pocos, en la sureña geografía de la provincia de La Habana, arribamos el 11 de junio de 1986 siete de familia: mi papá, Luis Llanes; mi mamá, Melba Labrada; mis hermanos: Luis Daniel, Olga Lidia y Pablo Elías, mi abuelita materna, Benedicta, y yo, Alba. Llegamos allí con un propósito: iniciar la organización de un programa de estudios teológicos, bíblicos y ministeriales que supliera la urgente necesidad de preparar, con eficacia, líderes locales y nacionales, en las diferentes áreas del ministerio cristiano”.[67]
Es así que en enero de 1987 comienzan los Estudios Dirigidos de Superación Bíblica (EDISUB) que capacitarían y acreditarían a todos los pastores cubanos durante los próximos veinte años. Era un sistema de enseñanza dirigida que suplía las prohibiciones impuestas por el gobierno acerca de un seminario interno para la Organización. Fue éste un sistema grandemente eficaz que resultó una gran bendición para las Asambleas de Dios y para muchas denominaciones evangélicas hermanas. En el año 2000, EDISUB contaba con cerca de cuatro mil quinientos estudiantes, matriculados en los diferentes cursos.[68] Tuvo, en las dos décadas que existió, cuatro directores sucesivos: Luis Llanes Serantes, Armando Trujillo Padrón, Juana Raquel Rojo Martínez y Osmany Cruz Ferrer.[69]

SIGUE ADELANTE LA OBRA

 Las iglesias que perseveraban en el evangelismo, pronto comenzaron a ver los resultados pues un gran número de hermanos en diferentes congregaciones, después de una preparación pasaban al bautismo, incrementándose de esta manera el número de miembros. La visión de este tiempo era hacer crecer las iglesias locales. Repentinamente comenzaban a manifestarse milagros sorprendentes. En marzo de 1987 se celebra la semana de los Pescadores de Hombres ministrando el entonces Vice-Presidente del Departamento, Rev. Orson Vila Santoyo, durante los días 9 al 15 de marzo; comenzaría en la Iglesia de Santa Amalia. La manifestación del Señor se hizo sentir de una manera gloriosa en sanidades y salvación de almas. Una clausura grandiosa tuvo lugar el sábado 14, en el Templo de Infanta y Santa Marta, donde se congregaron las veintidós iglesias del presbiterio. Este mismo año se celebra, por primera vez el Encuentro Musical del Departamento de Música en los días 21 al 23 de marzo con sede en Infanta y Santa Marta, con gran animación de la juventud por medio de la alabanza.[70]
El domingo 24 de enero de 1988, respondiendo a una invitación del pastor Justo Regueira, el Evangelista Nacional Leovigildo Cuellar inicia una campaña en el Templo de las Asambleas de Dios de Madruga, que duró en total quince días. Ésta trajo como consecuencia uno de los movimientos del Espíritu Santo más fuertes registrados en la historia de las Asambleas de Dios de Cuba: el avivamiento de Madruga. Miles y miles de vidas vinieron a la fe. Relata el pastor local, Rev. Justo Regueira Crespo: “Desde las 4:00 AM llegaban las primeras vidas. Se realizaban entre once y doce servicios diarios los 7 días de la semana. Cada servicio duraba una hora y algunos minutos. El primero debía iniciarse a las 7:00 AM. El último comenzaba a las 10:00 PM. El Templo estaba abierto y en funciones de culto ininterrumpido desde las 7:00 AM hasta las 11:00 PM”.[71]

EL AVIVAMIENTO EN CUBA

A la par que la década de 1990-2000 se proclamaba como “La Década de la Gran Cosecha”, el año 1991 se hacía tremendamente dramático para Cuba, toda vez que fue disuelto el CAME y el Pacto de Varsovia. El 21 de diciembre de 1991 la URSS dejó formalmente de existir. Once de las doce repúblicas que habían permanecido casi hasta el final, integrando el Estado soviético, acordaron crear la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Gorbachov dimitió el 25 de diciembre y al día siguiente el Congreso de Diputados del Pueblo proclamó la disolución de la URSS.[72]
El desplome del campo socialista creó una situación de verdadera orfandad económica para la que Cuba no estaba preparada. Se comenzó a hablar de “opción cero” y de “período especial”. El déficit del presupuesto nacional alcanzó el 33% –según los economistas el 6% es grave–. El 76% de las empresas estatales se hicieron irrentables. La adquisición de petróleo se redujo al 45% del que se recibía en 1989. Los créditos desaparecieron y en cuatro años se esfumó el 85% del comercio exterior.[73] No hubo un cubano que no adelgazase dramáticamente, ya fuese por inanición o por la incorporación de la bicicleta como opción de transporte. Era penoso ver el rostro enjuto de los locutores en la televisión. Los cubanos literalmente estaban muriendo de hambre. Las polineuritis por avitaminosis les postraban; por miles las gentes se lanzaban al mar buscando costas norteamericanas, prefiriendo enfrentar el riesgo de morir en las fauces de los tiburones que fenecer ante aquella inusitada e inacabable epidemia de hambruna masiva. El pueblo llegó a sentirse desesperado.
Entonces los cubanos ¡miraron a Dios…!
Todas las iglesias de Cuba crecieron explosivamente. No puede hablarse del protagonismo de ninguna denominación o evangelista cubano, mucho menos foráneo. El pueblo de Cuba se volcó a los Templos y las membresías se dispararon inesperadamente, multiplicándose por diez y por veinte respecto a la cifra habitual de feligreses. Todas las estrategias de trabajo tuvieron que cambiar. Se comenzó a hablar de células, líderes territoriales y mapas; era total y absolutamente incontrolable el crecimiento masivo que tuvo lugar, y para el que la Iglesia cubana no estaba preparada.
Paralelamente ocurrieron cambios en el gobierno: los acuerdos del IV Congreso del PCC en 1991 y el articulado introducido por la Reforma Constitucional de 1992, sentaron definitivamente las bases para la eliminación permanente de la orientación confesional ateísta en Cuba.[74] El IV Congreso del PCC aporta para la historia de las relaciones Iglesia-Estado un hecho trascendental que fue la admisión en la institución partidista de personas religiosas. Trece modificaciones aparecían recogidas en un anexo que debía de entrar en vigor de inmediato. La número trece dice textualmente: “Suprimir en la práctica de los procesos de crecimiento del Partido cualquier interpretación de los actuales Estatutos que entrañe negar a un revolucionario de vanguardia, en razón de sus creencias religiosas, el derecho a aspirar a ser admitido en el Partido”. [75], [76] Surgía así un tema que perdurará como una polémica hasta el final de los tiempos: ¿cristianos en el Partido Comunista? ¿Comunistas en la Iglesia? De cualquier forma que el lector quiera contestar a estas preguntas un hecho era real: la fe cristiana comenzaba a verse como algo natural y cotidiano

SURGEN LOS DISTRITOS

El 15 de junio de 1993 se celebra la 54 Convención Nacional de la Iglesia Pentecostal de Cuba en el Templo de Infanta y Santa Marta, bajo el lema: “Yo hago una gran obra” (Neh. 6:3). Esta convención resalta en la historia de la Iglesia nacional por haber dado origen a tres distritos con sus respectivos superintendentes y directivas distritales, previa aprobación de una moción defendida por el Rev. Humberto Martínez Sabó. La estructura quedó configurada en el siguiente orden:

Superintendente General. Humberto Martínez Sabó
Vice-Superintendente General. Héctor Pereira
Secretario General. Félix Pérez
Vice-Secretario General. Héctor A Hunter
Tesorero General. Herminio Pupo González
Vice-Tesorero. Alfredo Gómez Arce
Superintendente del Distrito de Occidente. Hugo Reyes Hidalgo
Superintendente del Distrito Centro. Orson Vila Santoyo
Superintendente del Distrito Oriente. Alipio Pedraza Surí


Al retirar el Rev. Humberto Martínez Sabó su nombre de la lista de nominados para el cargo de Superintendente General en 1997, la asamblea se inclinó inmediatamente, hacia la persona del Rev. Héctor Pereira Sánchez, Vice-Superintendente General y pastor del Templo Central de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) en Santa Clara, zona central del país. Para sorpresa de los presentes el Rev. Pereira no aceptó su nominación. Muy fácilmente habría sido electo para beneplácito de todos, porque era un líder muy querido. Es, en este contexto, que se desplaza la atención a la persona del Secretario General, Rev. Héctor Hunter Wright siendo elegido éste, Superintendente General en 1997, prolongándose su período de gobierno hasta 2013.[77]

LA CELEBRACIÓN EVANGÉLICA CUBANA. 1999

Al reformarse los Estatutos del Consejo Ecuménico de Cuba, en 1995, se decidió cambiar el nombre a Consejo de Iglesias de Cuba (CIC). A este acuerdo se unieron dos cláusulas que establecían la celebración en el futuro de eventos evangelísticos y fraternales, con una periodicidad indeterminada. Inicialmente se calculó la posibilidad de hacer uno en 1996, pero los recursos económicos fueron insuficientes para cubrir una actividad de tales dimensiones. Con tal juicio se decidió posponerlo para 1998.[78] 
La visita de Juan Pablo II, anunciada para 1998, llevó a un nuevo ajuste de planes debido a que no se quería causar “sombras” con una actividad paralela que fuese por demás mal interpretada. Se optó por hacerla en 1999. Más adelante, al anunciarse la Cumbre de Presidentes de Ibero-América en La Habana para noviembre de 1999, el recién creado Comité Nacional para la Celebración Evangélica Cubana (C.E.C.) fijó los meses de mayo-junio como marco plausible para la realización de la actividad. La meta, desde el comienzo, fue la participación de todas las iglesias evangélicas. Se escogió el lema: “Jesucristo por todos y para todos”,  y tres temas para ser abordados: amor, paz y unidad.[79]
El Comité Nacional para la Celebración Evangélica Cubana estuvo integrado por un Presidente Nacional, siete Presidentes de Obras no miembros del Consejo de Iglesias de Cuba y siete Presidentes de Obras miembros del Consejo de Iglesias de Cuba.[80]

CELEBRACIÓN EVANGÉLICA CUBANA. 1999
ACTOS NACIONALES
ACTOS PROVINCIALES
ACTOS MUNICIPALES
FECHA
LUGAR
FECHA
LUGAR
FECHA
LUGAR
Mayo 30
Baracoa
Junio 5
Santiago de Cuba
Mayo 22
Alquízar
Junio 6
Holguín
Junio 5
Santa Clara
Mayo 22
Cienfuegos
Junio 13
Camagüey
Junio 5
Pinar del Río
Mayo 23
Caimito
Junio 20
C. de La Habana
Junio 6
Ciego de Ávila
Mayo 23
Isla de la Juventud
Junio 12
Matanzas
Mayo 30
Marianao
Junio 19
Guantánamo
Junio 6
San José
Junio 19
Bayamo
Junio 13
Isla de la Juventud
Junio 19
Las Tunas
Junio 12
Moa
Julio 11
Arroyo Naranjo

El domingo 20 de junio de 1999 se reunieron aproximadamente ciento veinte mil personas en la Plaza de la Revolución, en La Habana, para dar clausura oficial a las actividades de la celebración. Estuvo presente el Presidente Fidel Castro y un crecido número de personalidades del gobierno. El predicador fue el Rev. Pablo Oden Marichal, Presidente del Consejo de Iglesias de Cuba.[84]
Veintiún días después, otra actividad evangélica, pública y multitudinaria, que se había pospuesto, se realizó en el Estadio Deportivo “Ciro Frías”, del municipio Arroyo Naranjo, La Habana. Ésta fue presidida y organizada desde el Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia. El predicador de este magno evento fue el pastor de dicha congregación, Rev. Dr. Octavio Ríos Verdecia; la Directora artística fue su esposa, la Revda. Dra. Elízabeth de la Cruz de Ríos, y la alabanza estuvo a cargo del líder de adoración del Templo “Príncipe de Paz”, de La Víbora, La Habana, Rev. David Monduy Rosell. Contó con la asistencia de seis mil personas y muchos la consideraron una de las actividades más evangélicas y cristocéntricas de todas las realizadas. Fue un verdadero cierre con broche de oro de la Celebración Evangélica Cubana. Así lo quiso Dios.[85]


La Celebración Evangélica Cubana dejó una estela de favorables resultados.

1.     Fueron distribuidas más de un millón de Biblias y ejemplares del Nuevo  Testamento, un millón y medio del evangelizador Libro de la Vida y millones de tratados.[86]
2.     Pudo ver Cuba a los miles y miles de personas que constituyen el pueblo evangélico de la nación.[87]
3.     El pueblo evangélico cubano demostró al mundo que no necesita la presencia de evangelistas foráneos para promover una actividad multitudinaria, a gran escala. La Celebración Evangélica fue cubana.
4.     Pudo comprobarse la disciplina con que las iglesias protestantes pueden hacer una actividad multitudinaria.
5.     El pueblo asimiló como algo más natural la fe y la vida de la iglesia.
6.     El gobierno advirtió las riquezas culturales de la iglesia. Las corales evangélicas estuvieron por encima de cualquier expectativa.
7.     Los pastores se conocieron. Pastores de diferentes denominaciones apenas se conocían. Se fortalecieron los vínculos entre organizaciones y líderes religiosos.
8.     Pudo el pueblo escuchar la predicación del evangelio por la televisión, con absoluta libertad. El llamamiento a la salvación en Jesucristo resintió los aires en Baracoa, Holguín, Camagüey, San José, Marianao, Arroyo Naranjo… Dios llamó a Cuba. El eco de Su Palabra surcó los espacios etéreos de la incredulidad. Arremolinada en la espuma de su amor la presencia de Jesús corrió de un extremo al otro el verde caimán. Fue derramado por primera vez, en el marco de una historia sin precedentes, Espíritu de Salvación…[88], [89]

LA HORA DE LA LUZ

Casi simultáneamente con la Celebración Evangélica Cubana comienza en Cuba el programa nacional de La Hora de la Luz, programado para distribuir literatura cristiana gratuita por toda Cuba. La visión nació en la Isla de la Juventud, en ocasión de hacérsele una prohibición oficial al pastor del Templo de Nueva Gerona, Rev. Arnoldo González Villalonga, acerca de predicar en escuelas y círculos infantiles. Un comentario ocioso en aquella reunión: “…todavía si lo hubieran hecho por las casas particulares…”, dio lugar a que la Iglesia Asambleas de Dios de La Isla de la Juventud iniciara el programa de distribución casa por casa de literatura cristiana, con un enfoque de evangelización y discipulado. No existía un permiso oficial, así es que todo se redujo a esperar, hasta ver si sucedía algo… Al no existir represalias del gobierno al respecto, este programa se extendió a toda Cuba. Había nacido La Hora de la Luz.([90])

EL CORO NACIONAL

En las navidades de 1999 se organiza el coro nacional de las Asambleas de Dios, integrado por miembros de distintas iglesias y dirigido por Sildey Piñeiro.[91] Desde entonces se ha mantenido activo embelleciendo las actividades nacionales y representando la Organización en giras internacionales.

LOS CONGRESOS NACIONALES DE EVANGELISMO. 1999-2005

Entre los años 1999 y 2004 se realizaron Congresos Nacionales de Evangelismo por toda Cuba, en el mes de febrero de cada año. Fueron seis en total. Estos tuvieron como sedes los principales Templos nacionales y causaron un gran impacto en el espíritu evangelístico de las Asambleas de Dios de Cuba. Durante los seis años que duraron las programaciones de estas actividades se mantuvo como Presidente de la Comisión Nacional de Evangelismo el Rev. Orson Vila Santoyo, y como Secretario el Rev. Octavio Ríos Verdecia.[92]
A partir de 2004 se reorganizó el trabajo de evangelismo en comisiones distritales y se mantiene hasta así hasta hoy.[93]

LA DIRECCIÓN DE INVESTIGACIONES TEOLÓGICAS

Buscando atender y velar por la pureza doctrinal de la Organización, a finales de la década del 90 surge la Dirección de Investigaciones Teológicas. A la par que promovía la revisión teológica, impulsaba las publicaciones nacionales.[94]

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES (FATES)

En el año 2000, a propuesta del Comité Ejecutivo General, se crea la Facultad de Estudios Teológicos (FATES) a fin de continuar la capacitación de los ministros egresados de EDISUB. Se nombra a Armando Trujillo Padrón, Director de FATES y Juana Raquel Rojo Martínez, que fungía como Vice-Directora, es promovida a Directora de EDISUB. Se nombra una Comisión Nacional de Educación, presidida por el Rev. Héctor Pereira Sánchez, para que superve ambas instituciones.[95]
FATES otorga el título de Licenciado Teología y Biblia, incorporando los estudios de la Master´s College and Seminary (antigua Eastern Pentecostal Bible College de las Asambleas de Dios de Canadá), el Instituto de Superación Ministerial (ISUM) y en 2004 la Maestría en Teología Práctica de la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios de América Latina, Springfield, MO., Estados Unidos.[96]

CAPELLANÍA

Comenzó su trabajo en el año 2000. El sacrificado trabajo de capellanía que inicialmente se programó para las cárceles, se expandió con los años. Actualmente alcanza hospitales, asilos, hogares de personas recluidas. Miles de personas han sido atendidas. En el año 2015, en ocasión del aniversario quince de este importante ministerio se logró penetrar en el Hospital de SIDA de la ciudad de Güines, al sur de La Habana. En este momento su estructura se ha ramificado a todo el país. Aunque por las restricciones sociales de Cuba existen serias limitaciones a este trabajo, es indiscutible que se han tenido grandes logros y una aceptación creciente en la dirección de los centros penales. Hace escasos años las estadísticas del Combinado del Este, centro de reclusión más importante de Cuba, hacían notar que sus mejores diez reclusos eran cristianos.[97]

LA FACULTAD DE TEOLOGÍA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE AMÉRICA LATINA

En el año 2004, siendo Rector Internacional de la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios de América Latina, con sede en Springfield, MO., el inolvidable Rev. Dr. Larry McNeill (1942-2015), entra a Cuba la Maestría en Teología Práctica. En abril de 2009 logran sus primeros graduados en el matrimonio de los Revs. Octavio Ríos Verdecia y Elízabeth de la Cruz Legrá. La Maestría en Teología Práctica tiene hasta la fecha una matrícula de doscientos alumnos, la más alta de América Latina, y ha logrado graduar a trece ministros. Tiene en perspectiva inmediata la graduación de otros sesenta. Su actual Rector Internacional es el Rev. Allen Martin. Su decana es la Profesora Donna Bustos. Su primer representante en Cuba fue el Rev. Armando Trujillo Padrón. Su actual representante es el Rev. Dadonim Vila Morales.[98]

GLOBAL UNIVERSITY

En el contexto de la primera graduación de la Maestría en Teología Práctica de la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios de América Latina, en 2009, entra a Cuba el programa de la Global University. Entre los compromisos que existían para que no se creasen interferencias entre ambas facultades estaba el principio de que la Global University enseñaría en inglés, en tanto la Facultad de Teología, que estaba enfocada a América Latina, lo haría en español. La Global University ofrece todos los niveles teológicos de enseñanza.
Ambos sistemas de enseñanza –Facultad de Teología y Global University–, coexisten hoy en día en las Asambleas de Dios de Cuba con armonía.[99]

OFICINA NACIONAL DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE CUBA

Ampliada, construida e inaugurada el martes 7 de diciembre de 2010, se encuentra situada en la Calzada del 10 de octubre No. 769, entre Bellavista y San Leonardo, reparto Arroyo Apolo, municipio Arroyo Naranjo, La Habana 9. CP 10900. Es la sede de las Oficinas Centrales de las Asambleas de Dios de Cuba. Contiene además las Oficinas Nacionales de Literatura, Hora de la Luz, Ministerio Piedad, el Centro de Medios Audiovisuales de la Organización y las Oficinas del Distrito de Occidente.[100]

UNIVERSIDAD TEOLÓGICA PENTECOSTAL DE CUBA (UTPC)

El 22 de julio de 2009 tiene lugar una reunión en El Diezmero, en los locales de EDISUB-FATES, con todos los representantes del sistema educativo de la Organización y bajo la asesoría directa del Comité Ejecutivo General. En esta reunión se proyectaron ajustes organizativos que darían al traste con el surgimiento de la Universidad Teológica Pentecostal de Cuba (UTPC). Ésta surge como resultado de la evolución de todos los sistemas de enseñanza que fungieron en la Organización –Instituto Bíblico Nocturno, Estudios Dirigidos de Superación Bíblica (EDISUB), Facultad Teológica de Estudios Superiores (FATES)–, y de hecho los integra en la historia. Su actual sede se encuentra en un acogedor edificio de la calle O’Farril No. 224, entre Juan Bruno Zayas y Luz Caballero, municipio 10 de Octubre, La Habana. Éste fue dedicado el 13 de diciembre de 2013, en una actividad que contó con la presencia del más alto nivel en el liderazgo de la Organización.[101]
La UTPC fue acreditada el 24 de octubre de 2014 por la Agencia Cubana de Estudios Teológicos (ACET), que reúne todos los seminarios evangélicos de Cuba  y la Asociación Evangélica de Teología del Caribe.
Su estructura en 2015, es así:

Rector General. Rev. Dadonim Vila Morales.
Vice-Rectora Docente. Dra. María Victoria Alderete Oliva.
Vice-Rector Administrativo. Lic. Osvaldo Castillo Hernández.
Decano de la Facultad de Estudios Bíblicos y Ministeriales. Rev. René Rodríguez Casares.
Decano de la Facultad de Especialización Ministerial. Rev. Juan Emilio Valdés Castellini.
Decano de la Facultad de Pregrado y Representante de ISUM. Lic. Abraham Molina Pérez.
Decano de la Facultad de Postgrado e Investigaciones y Representante de la Global University. Rev. Ariel Sánchez Castellanos.[102]

Los datos de la UTPC pueden ser consultados en su página web: www.utpccuba.org

ELISEO VILLAR ACOSTA. SUPERINTENDENTE GENERAL

Se encontraba en Arizona, Estados Unidos el Superintendente General, Héctor Hunter Wright, en 2011, cuando sufre múltiples infartos cerebrales, quedándole un deterioro notable de su capacidad intelectual. La Organización nacional tiene que proceder a su democión de cargo en 2013. Es nombrado por el Comité Ejecutivo General y posteriormente elegido en la LXIV Conferencia General Cuatrienal en enero de 2015, el Rev. Eliseo Villar Acosta, que había fungido hasta ese momento como Vice-Superintendente General.[103]

LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE CUBA EN LA CELEBRACIÓN DEL CENTENARIO DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS EN SPRINGFIELD, MO., EUA.

Entre los días 5 y 10 de agosto de 2014, tuvo lugar la celebración del Centenario de las Asambleas de Dios en Springfield, MO., EUA. La noble consigna del Superintendente General, Rev. Eliseo Villar fue: “Todo miembro de las Asambleas de Dios de Cuba que logre llegar a Springfield, MO., es miembro de la delegación cubana”. Con gran sacrificio, pudieron alcanzar esa difícil meta, los ministros: Rev. Eliseo Villar Acosta, Superintendente General; su esposa, la Revda. Bárbara Alonso de Villar e hijo; Rev. Moisés de Prada Esquivel, Vice-Superintendente General; su esposa, Revda. Carmen Alicia Morales de Prada e hijas; Rev. Enrique González Andrés, Secretario General; su esposa Revda. Elízabeth González de González e hija; Rev. Ángel Toledo Fuentes, Vice-Secretario General; su esposa, Revda. Aimara Ramírez de Toledo; Rev. Daniel Torres Munder, Ex -Presidente Nacional de los Jóvenes; su esposa, Revda. Katisleidi Acosta Clemente e hijos;  Rev. Octavio Ríos Verdecia, Historiador y Profesor de la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios de América Latina y su esposa, Revda. Elízabeth de la Cruz de Ríos, Secretaria Nacional de los Ministerios Femeniles.[104]

LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE CUBA HASTA HOY

Las Asambleas de Dios de Cuba tienen al presente siete Departamentos. Estos son: Hombres Esforzados (Caballeros), Ministerios Femeniles (Damas); Ministerios Juveniles (Jóvenes); Escuela Dominical; Departamento de Música de las Asambleas de Dios (DEMAD); Ministerio Infanto- Juvenil; Departamento de Misiones.[105]
Las estadísticas generales de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) le reflejan, en lo que a Iglecrecimiento cubano se refiere, a la cabeza de las Iglesias Evangélicas. Se presentan en el cuadro siguiente las estadísticas actualizadas para enero de 2015.[106]


Estadísticas presentadas por la Secretaría General de las Asambleas de Dios de Cuba en la LXIV Conferencia General Bienal, que tuvo lugar entre los días 27 al 30 de enero de 2015, en el Templo “Aleluya”, de la Ciudad de Camagüey.
Ministros
Territorios
Congregaciones
Membresía
Ordenados
438
Distritos
5
Iglesias
1.505
Ministros
1.806
Licenciados
702
Presbiterios
75
Misiones
519
Miembros
71.868
Nacionales
662
Células
7.535
Visitas
22.390
Presbiteriales
849
Total
9.559
Niños
26.573
Total
2.651
Total
122.637


En 2018, la Organización nacional hace una nueva transición en su superintendencia. El muy querido Rev. Eliseo Villar Acosta parte de Cuba definitivamente en una proyección misionera a América Latina. Tendrá como plataforma la ciudad de Miami. Ocupa la función de la dirección nacional el Rev. Moisés de Prada Esquivel, vicesuperintendente general. Se programan las elecciones en la próxima conferencia general cuatrienal, a tener lugar en enero de 2019.



[1] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[2] Emilia Pérez, “Miraculously healed in Santiago de Cuba. Polio healed”. Revival, Tulsa: The Voice of Faith Ministry, 1951, p. 9.
[3] The Santiago de Cuba Campaign Reporter, “Santiago de Cuba”. Revival, Tulsa: The Voice of Faith Ministry, 1951, p. 6.
[4] Ibíd., p. 7.
[5] Luis M. Ortiz, “Pentecostés en otros lugares. La campaña en Palma Soriano”, La Antorcha Pentecostal, No. 11, noviembre de 1950, p. 7.
[6] ________. “Pentecostés en otros lugares. En los campos alrededor de Palma Soriano”, La Antorcha Pentecostal, No. 11, noviembre de 1950, p. 7.
[7] Hugh P. Jeter, “Banes conmovida por Campaña extraordinaria”, La Antorcha Pentecostal, No. 11, noviembre de 1950, p. 4
[8] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[9] R. Weitkamp, “Datos de la campaña en Baracoa”, La Antorcha Pentecostal, No. 11, noviembre de 1950, p. 5.
[10] Rolando Rivero, entrevistado por Octavio Ríos, Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia, el 16 de marzo de 2009, 10:00 A.M – 2:00 P.M. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[11] S.a. “Los milagros de fe”. Revista  Opinión, Camagüey, 1951, p. 10.
[12] T. L. Osborn, “Camagüey. Cuba”, Revival, Tulsa: The Voice of Faith Ministry, 1951, p. 12.
[13] Hugh P. Jeter, “El rincón del Superintendente”, La Antorcha Pentecostal, No. 2, febrero de 1951, p. 7.
[14] Rolando Rivero. Ibíd.
[15] Ángel López, entrevistado por Octavio Ríos Verdecia, via electrónica, 24 de mayo de 2014, 5:59 AM. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[16] Josefa Bardanca, entrevistada por Octavio Ríos Verdecia, Casa pastoral del Templo “Aleluya”, 13 de octubre de 2012, 2:00 PM. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[17] Rolando Rivero. Ibíd.
[18] Luisa Jeter de Walker, Siembra y Cosecha, t. III, pp. 170, 171.
[19] Hugh P. Jeter, “El rincón del Superintendente”. La Antorcha Pentecostal, No. 6, junio de 1951, p. 8.
[20] Ibíd.
[21] Ibíd.
[22] Hugh P. Jeter, “El rincón del Superintendente”, La Antorcha Pentecostal, No. 6, junio de 1951, p. 8.
[23] Ibíd.
[24] Hugh P. Jeter, “El rincón del Superintendente”. La Antorcha Pentecostal. No. 6, junio de 1951, p. 8.
[25] ________. “El rincón del Superintendente. Anuncio importante”. La Antorcha Pentecostal. No. 6, junio de 1951, p. 8.
[26] Pedro Torres, “Apuntes sobre nuestra Duodécima Convención”. La Antorcha Pentecostal, No. 7, julio de 1951, p. 8.
[27] Hugh P. Jeter, “El Rincón del Superintendente”, La Antorcha Pentecostal. No. 1, enero de 1951, p. 1.
[28] Luisa Jeter de Walker, “En las Escuelas Dominicales”, La Antorcha Pentecostal. No. 2, febrero de 1952, p. 6.
[29] Alvio García, “Precursores y líderes de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) a través de su historia”, p. 1.
[30] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[31] Alvio García in memoriam, p. 11.
[32] Alvio García, “Precursores y líderes de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) a través de su historia”, p. 1.
[33] Alvio García, “In memoriam”, p. 11.
[34] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[35] Héctor Pereira Sánchez, entrevistado por Octavio Ríos Verdecia, 5 de febrero de 2014, 8:00 PM. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[36] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[37] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[38] Luisa Jeter de Walker, Siembra y Cosecha, t. III, p. 165.
[39] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[40] Ibíd.
[41] Ibíd.
[42] Ibíd.
[43] Ibíd.
[44] Octavio Ríos Verdecia, Nube de Testigos, Ediciones Digitales, 2009, p. 310. Base de Datos de la UTPC. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[45] Aurelio Alonso Arencibia, Iglesia Católica y Revolución Socialista: contradicciones e inserción social, p. 325. (Ver en: Sabater Palenzuela, Vivian M. Sociedad y Religión. Selección de lecturas. Ciudad Habana: Editorial Félix Varela, 2003.)
[46] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[47] Ibíd.
[48] Albero González Muñoz, Dios no entra en mi oficina, La Habana: Editorial Bautista, 2007, p. 24.
[49] Octavio Ríos Verdecia. Nube de Testigos, p. 331
[50] ________. Conferencias, 2010, p. 14. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[51] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[52] Octavio Ríos Verdecia. Nube de Testigos, p. 332.
[53] Alberto I. González Muñoz. Y vimos su gloria. La Habana: Editorial Bautista, 2007, p. 82.
[54] Datos aportados por la Revda. Noemí Morales de Vila. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[55] Datos aportados por Carlos Valdés. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[56] Ibíd.
[57] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[58] Ibíd.
[59] O. Ríos, Nube de Testigos, p. 335.
[60] Ibíd., Nube de Testigos, p. 33
[61] Archivos de Historia. Asambleas de Dios, Cuba.
[62] Ibíd.
[63] Ibíd.
[64] Ibíd.
[65] Ibíd.
[66] Octavio Ríos Verdecia, “Mireya González Núñez”. La Antorcha Pentecostal, julio-septiembre de 2008, Editorial CALITAD.
[67] Testimonio de la Profesora Alba Llanes Labrada. Documento. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[68] René Rodríguez Casares. Historia de EDISUB desde su fundación hasta el presente. Tesis presentada en opción al título de Licenciado en Teología y Biblia. 2000, p. 13.
[69] Archivos de Historia. Asambleas de Dios, Cuba.
[70] Ibíd.
[71] Ibíd.
[72] Microsoft® Encarta® 2007 [DVD]. Ver Artículo: “URSS. 9. El comunismo en crisis”.
[73] Raúl Suárez Ramos. Cuando pasares por las aguas. La Habana: Editorial Caminos, p. 384.
[74] Aurelio Alonso Arencibia, “Iglesia Católica y Revolución Socialista: contradicciones e inserción social”, Ver en: Sabater Palenzuela, Vivian M. Sociedad y Religión. Selección de lecturas. Ciudad Habana: Editorial Félix Varela, 2003, p. 334.
[75] Partido Comunista de Cuba, “Resolución sobre los Estatutos del Partido Comunista de Cuba”, IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Discursos y Documentos. Ver en: PCC. Tesis y Resoluciones. I Congreso. Habana: Departamento de Orientación Revolucionaria del Comité Central, 1976, p. 86.
[76] Resoluciones sobre los Estatutos del PCC, No. 13, Ver en: Este es el Congreso más democrático. Habana: Editora Política, 1991, p. 15.
[77] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[78] Consejo de iglesias de Cuba, “Celebración Evangélica Cubana ¿Qué es?”. Documento, p. 2. Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[79] Ibíd.
[80] Ibíd., p. 6.
[81] Carlos M. Piedra, Editor, “Celebración Evangélica Cubana”, p. 2.
[82] Alvio García, Editor, “Celebración  Evangélica Cubana”, La Antorcha Pentecostal, enero-marzo de 1999, pp. 1,  3-6.
[83] Ibíd., abril-junio de 1999, p. 1.
[84] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[85] Ibíd.
[86] Ibíd., p. 2.
[87] Alvio García, Editor, “Celebración Evangélica Cubana”, La Antorcha Pentecostal, mayo-junio de 1999, p. 1.
[88] Octavio Ríos Verdecia, Memorias del Pastor Benjamín de Quesada, p. 183.
[89] ________. Nube de Testigos, pp. 344-350.
[90] ________. Memorias del nacimiento de La Hora de la Luz, Archivos de Historia, Asambleas de Dios de Cuba, pp. 2-4.
[91] Alvio García, La Antorcha Pentecostal, Octubre-diciembre de 1999, Editorial, p. 1.
[92] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[93] Ibíd.
[94] Ibíd.
[95] René Rodríguez Casares. Historia de EDISUB desde su fundación hasta el presente. Tesis presentada en opción al título de Licenciado en Teología y Biblia. 2000, p. 13.
[96] Ibíd.
[97] Archivos de Historia. Asambleas de Dios. Cuba.
[98] Ibíd.
[99] Ibíd.
[100] Ibíd.
[101] Ibíd.
[102] Ibíd.
[103] Ibíd.
[104] Ibíd.
[105] Ibíd.
[106] Ángel Toledo Fuentes. Estadísticas de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios). Presentadas a la LXIV Conferencia General Cuatrienal, Templo “Aleluya”, Ciudad de Camagüey, enero de 2015.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas