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miércoles, 17 de octubre de 2018

Rolando Rivero Reyes. Hasta la vista, querido amigo

Rev. Rolando Rivero,
con el pequeño
Obed. Templo de Lawton,
Ciudad Habana
La organización nacional de las Asambleas de Dios de Cuba despide con pesar, en su tránsito hacia la eternidad, al Rev. Rolando Rivero Reyes, uno de sus más esforzados ministros. Vino a este mundo el 27 de julio de 1925, en la Ciudad de Camagüey. Conoció al Señor en 1951, en el contexto de las campañas evangélicas que realizó en Cuba T. L. Osborn, en esa misma ciudad. Tres años después, en 1954, mientras se encontraba intercediendo, junto a los miembros de la Iglesia en que se congregaba, por sus pastores, Ezequiel Álvarez y esposa, penosamente accidentados, recibe de Dios el llamamiento a pastorear. Había sido un miembro laico muy activo, capellán en las cárceles, y con gran responsabilidad estaba atendiendo campos (1).
Pastoreó en la localidad de “El Paraíso” en Camagüey, y en la misma provincia, junto al inolvidable evangelista José Trenhs, abrió la Obra de las Asambleas de Dios en Guáimaro (2).
El 22 de noviembre de 1956, mientras se encontraba pintando las paredes de la casa de su pastor, el Rev. Pedro Torres (3), en la Ciudad de Camagüey, sintió profundamente la voz de Dios que le ordenaba ir a las tierras del Central Francisco, hoy Amancio Rodríguez, a predicar el evangelio. Años después contaría: “Fue tan fuerte el llamado dentro de mí que dejé inmediatamente la brocha que tenía en la mano; busqué al pastor Torres y le conté acerca de aquella fuerte experiencia que acababa de tener, poniendo a su consideración mi resolución de partir de inmediato para allá. El pastor Pedro Torres, gran hombre de Dios, me entregó $5.00, y me envió a predicar” (4).
Obediente a aquella voz que le habló tan profundo, llegó el pastor Rolando Rivero al Central Francisco, y evangelizó todas sus tierras. Para entonces aquellos remotos parajes pertenecían a Camagüey. Nos cuenta el pastor Benjamín de Quesada Tamayo:

Estaba muy enfermo mi papá en una de las tantas recaídas que hacía, cuando llega a la casa el barbero de la familia; se llamaba Toñico. Éste le contó que en casa de su suegro estaban unos religiosos que oraban por las personas y éstas se sanaban. Este ‘religioso’ era un joven pastor; se llamaba Rolando Rivero Reyes y estaba evangelizando por todo aquel lugar. Mi padre, cansado de experimentar posibles soluciones, le replica a Toñico diciéndole que eso es mentira. Éste le ensilló un caballo, le extendió las riendas y le invitó, diciéndole: “Con probar no pierdes nada”. Mi padre terminó por ceder a aquella insistencia y fue… Regresó sano y convertido a Jesucristo para toda la vida. Nunca más le oí quejarse en los siguientes 47 años que vivió. El pensamiento de la muerte desapareció de sus labios. Vivió 87 años y murió en buena vejez sin padecer de nada (5).

Así entró el evangelio en aquel hogar, con el mensaje humilde y la oración ferviente de Rolando Rivero. Fue el instrumento bendito de Dios para traer luz y salvación a aquel remoto paraje.
En todo el territorio del Central Francisco abrió el pastor Rivero catorce puntos de predicación, y edificó un templo sencillo en La Fe (6). Era un hombre de trabajo, el llamado misionero de Dios le sorprendió con una brocha de pintura en la mano; su paso, sin embargo, por aquel lugar transformó para siempre la vida de decenas y decenas de campesinos y trabajadores que escucharon por primera vez el mensaje de Jesucristo y el llamado a vida eterna. Muchos fueron sanados y bautizados por el Espíritu Santo. El evangelio llenó todo aquel olvidado lugar llegando hasta La Faldilguera, donde estaba el centro espiritista de los Montes de Oca, disuelto ahora por el poder de Dios; solo quedó la historia (7).
Se convirtieron los miembros de la familia de Izquierdo, de Emelina, de Tino, se convirtieron los Fuentes, se convirtieron los de Quesada (8).
Se convirtió Benjamín…
Tuvo Rolando Rivero una impresionante vida ministerial al lado de su esposa. Fue pastor en Niquero, abrió una Obra en Manzanillo, pastoreó en Cañada de Yarey (Las Tunas), Lawton (Ciudad Habana), Cienfuegos, Santa Lucía (Camagüey) y San Francisco de Paula (La Habana). Prefirió sobre todas las cosas la sencilla predicación del evangelio y la fundación de misiones; rehusó por años las posiciones de liderazgo para las que fue propuesto. Al lado de su esposa, Hermida Figueredo Pi, completó cincuenta y ocho años de ministerio (9), tras lo cual se convirtió en un importante cronista de la Organización.
Partió para estar con el Señor el 25 de septiembre de 2018. Se honró su memoria en sentida ceremonia de despedida al día siguiente, en que se le dio respetuosa sepultura.
Todos los que le conocieron vieron en él a un hombre de oración. Tenía un fino discernimiento del Espíritu, del cual me beneficié más de una vez. A la par de todo esto será recordado por su andar desenfadado, buen humor, y gran hospitalidad. En pocos lugares disfruté tanto un almuerzo como allí, con él.
Hasta la vista, querido amigo. Gracias por tan hermoso legado. Descansa para siempre en el regazo de tu Señor.


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(1) Rolando Rivero Reyes, entrevistado por O. Ríos. Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia, 16 de marzo de 2009, 10:00 A.M – 2:00 P.M. Usada con permiso.
(2) Ibíd.
(3) Pedro Torres nació en 1917 en los Estados Unidos. Sus padres eran mejicanos. Junto a su esposa Piedad Torres permaneció como misionero en Cuba durante 14 años. Llegó en 1945, colaboró en la Iglesia de Camagüey y de Florida; pastoreó otras iglesias como Santiago de Cuba, Cienfuegos y Santa Clara. Ocupó la Superintendencia de nuestra Obra entre 1954-1956. Entre las obras dejadas por él está el hermoso Templo que edificara en Camagüey –hoy casa pastoral– inaugurado el 8 de noviembre de 1949. Dejó la isla en julio de 1959. (Rolando Rivero Reyes, entrevistado por O. Ríos. Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia, 16 de marzo de 2009, 10:00 A.M – 2:00 P.M. Usada con permiso.)
(4) Ibíd.
(5) Benjamín de Quesada Tamayo, Biografía, enviado desde Camagüey, 24 de septiembre de 2012, 8:00 PM. Documento. Usado con permiso.
(6) Rolando Rivero Reyes, entrevistado por O. Ríos. Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia, 16 de marzo de 2009, 10:00 A.M – 2:00 P.M. Usada con permiso.)
(7) O. Ríos. Memorias del pastor Benjamín de Quesada. La Habana: Editorial Calitad, 2013, p. 31.
(8) Ibíd.
(9) Rolando Rivero Reyes, entrevistado por O. Ríos. Templo “Palabras de Vida” en Santa Amalia, 16 de marzo de 2009, 10:00 A.M – 2:00 P.M. Usada con permiso.)





1 comentario:

  1. Excelente varón de Dios. Un hombre esforzado, sencillo, humilde y de principios cristianos sólidos. Su testimonio como persona y como Ministro de Jesucristo es un reto para las nuevas generaciones de pastores y misioneros. Cuando los santos alcanzan el cielo, un reto continúa abierto para los que aún seguimos luchando por el evangelio.

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